Sí, ha sido un honor, quizá de los mayores que esta periodista hispanovenezolana en España haya tenido en su ejercicio profesional. Le dije: “Soy Carleth Morales Senges. Soy española, soy venezolana, y le agradezco su apoyo a la defensa de la democracia en Venezuela, y en España”. Y sí, me respondió. Y después asintió con la cabeza. Y sonrió. Y me estrechó la mano. Y fue sincero. Y fue cercano.
Su Majestad el rey Felipe VI, en su discurso en el Parlamento Europeo en Estrasburgo con motivo de los 40 años de la adhesión de España a la Unión Europea, habló de democracia, tres veces.
En la primera, se refirió a España: “La pertenencia a Europa ha sido un factor decisivo en la transformación de España. Si somos, hoy, una de las democracias más sólidas y avanzadas del mundo; si nuestra economía lidera el crecimiento de la eurozona”.
En la segunda, se refirió a la potestad ciudadana de ejercerla: “El ejercicio de la crítica es un signo de que la democracia funciona, y es positivo en la medida en que nos haga progresar”.
Y en la tercera, se refirió a la libertad y a la cohesión social que le son propias: “Hoy, 40 años después de la adhesión a las Comunidades Europeas y transcurrido medio siglo del inicio de nuestra transición a la democracia, España se reconoce por entero en el proyecto de construcción de este gran espacio que es la Europa unida, en el que la libertad y la cohesión social se dan la mano”.
En todas, me sentí identificada. Porque un hispanovenezolano que encontró en España la democracia que en su país no tiene desde hace 27 años, la valora el doble: por español y tenerla, y por venezolano y desearla.
Felipe VI posó, una y otra vez, todas las veces que se lo pedimos los periodistas y creadores de contenido españoles que estábamos allí, invitados por el Parlamento Europeo, para celebrar estos 40 años de la adhesión de España a la Unión Europea. Y lo hizo con las autoridades, y con los españoles que fueron a conocerlo, y a escucharlo. Habló con todos. Los escuchó a todos. Y fue sincero. Y fue cercano.
En su discurso de clausura de la reciente reunión de embajadores españoles, el pasado 9 de enero, expresó su alegría por la liberación de presos políticos en Venezuela, entre ellos cinco españoles, y reafirmó su compromiso con una transición democrática pacífica en Venezuela. Y fue sincero. Y fue cercano.
En su discurso en el Parlamento Europeo de este 21 de enero, llamó a no dar por sentada la Unión Europea y a defender sus valores, la unidad, la democracia. Y dijo, “no hay ciudadanía sin la plena conciencia de que habitamos un mismo espacio político, y de que cualquier fenómeno que afecte a una parte de ese espacio, nos está afectando a todos. Nuestra fuerza es nuestra unidad: qué importante es, en estos tiempos, recordarlo”. Y fue sincero. Y fue cercano.
En sus palabras, en sus gestos, en su sinceridad, en su cercanía, y en sus manos, lo que todos queremos. En Venezuela. En España.

Carleth Morales Senges. Responsable del área de Asuntos Públicos en PRNoticias
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