Miriam Sarralde, directora general de Trescom

La relación entre agencia y cliente debe asentarse sobre una base profesional, estratégica y colaborativa. No se trata de ejecutar encargos, sino de acompañar, interpretar el entorno y anticiparse con propuestas que respondan tanto a los intereses y necesidades de la marca como a los retos del contexto. Ese es el verdadero valor añadido: aportar perspectiva, criterio y experiencia para tomar decisiones más informadas, eficaces, auténticas y sostenibles.
Desde Trescom entendemos que la capacidad consultiva no ha desaparecido, sino que ha evolucionado.
“Hoy se construye desde la escucha y la comprensión de los objetivos del cliente cuestionando cuando procede con argumentos sólidos y ofreciendo alternativas fundamentadas.”
En un entorno complejo y saturado de estímulos, las agencias que marcan la diferencia son las que no temen aportar visión, incluso cuando esta no coincide con la expectativa inicial. Y ahí, la clave reside en la confianza.
Solo cuando hay confianza se puede mantener un diálogo profesional donde se valoren las ideas por su impacto, no por su grado de complacencia. Esa es la relación que defendemos. Una alianza basada en el respeto mutuo, la honestidad intelectual y el compromiso compartido con los resultados.
Bárbara Navarro, directora general de Torres y Carrera

La relación agencia-cliente se tiene que basar siempre en la confianza. Y esta confianza pasa por la capacidad de asesorar desde el rigor y la verdad, aunque en ocasiones no sea lo que el cliente quiere o espera escuchar. En un contexto marcado por la presión por la inmediatez, se corre el riesgo de llegar a dinámicas de demanda-respuesta o incluso servilismo. En Torres y Carrera, desde su fundación, hemos mantenido un principio claro —somos consultores, primero pensamos—. Esto nos genera un mayor esfuerzo, por supuesto, pero preserva nuestra autoridad consultiva como parte esencial de nuestra propuesta de valor.
“Hay que destacar que la autoridad consultiva en ocasiones supone confirmar una intuición; en otras, introducir matices, advertir de riesgos o ampliar el marco desde el que se toman las decisiones.”
Es imprescindible disponer de tiempo para analizar y contrastar, respetando los ritmos que exige cada proyecto, por eso es fundamental la anticipación y siempre desde la certeza de que nuestra asesoría responde a unos estándares de excelencia, conocimiento y pensamiento crítico.
Fortalecer esa relación profesional madura exige asumir ese rol. Desde nuestro punto de vista, las mejores relaciones entre agencias y clientes son las que se basan en el diálogo honesto, el conocimiento del negocio y una voluntad compartida de construir soluciones sólidas y sostenibles. En ese espacio, la comunicación deja de ser un servicio accesorio y se consolida como una herramienta estratégica. Porque decir lo que el cliente necesita saber es lo que realmente aporta valor, especialmente cuando hablamos de reputación, contexto social o toma de decisiones.
Seguiremos Comunicando…










