En la Tierra a miércoles, febrero 4, 2026

BRAFA, más dinámica que nunca: balance deuna 71ª edición de referencia

El cierre de esta 71ª edición ha confirmado el dinamismo comercial y el entusiasmo
observados a lo largo de toda la semana. BRAFA reafirma así su estatus como una cita
ineludible al inicio del calendario artístico internacional, manteniéndose fiel, tras más de
siete décadas, a su identidad fundamental: eclecticismo, calidad y una convivialidad
decididamente belga.


Desde la noche de inauguración, los intercambios fueron especialmente dinámicos,
marcados por numerosas negociaciones y varias ventas destacadas. Galeristas,
coleccionistas y visitantes acudieron en gran número, en un ambiente a la vez exigente
y acogedor, donde el prestigio nunca se vio empañado por la intimidación.
Aunque las obras de mayor precio no siempre son las primeras en venderse, el volumen
de ventas fue, no obstante, muy elevado. Esto confirma que los coleccionistas continúan
enriqueciendo sus colecciones, al tiempo que nuevos aficionados dan sus primeros
pasos en el mundo del arte.


Arte moderno y contemporáneo: algunas ventas destacadas
Desde los primeros días, el sector de arte moderno fue un rotundo éxito, con varias
galerías informando de negociaciones avanzadas y ventas significativas. Van HerckEykelberg vendió obras de grandes figuras como Pierre Alechinsky, René Magritte y Dan Van Severen, así como varias piezas de James Ensor y Léon Spilliaert. La
galería calificó su experiencia en la Feria como “muy positiva”, confirmando el continuo
atractivo del mercado por los grandes nombres del arte moderno.
Martos Gallery también se mostró especialmente entusiasmada tras su primera
participación. La galería neoyorquina vendió no menos de diez obras de Keith Haring,
entre ellas una por valor de 500.000 dólares, conoció a numerosos nuevos
coleccionistas y ya ha expresado su intención de regresar el próximo año.


El sector contemporáneo no se quedó atrás. Varias de las obras presentadas por
Almine Rech encontraron comprador, con precios que iban desde unos pocos miles de
euros hasta más de 250.000€, demostrando la capacidad de la Feria para combinar
excelencia artística y accesibilidad: una pieza cerámica de Miquel Barceló (80.000–
100.000€), una escultura de Hans Op de Beeck (70.000–90.000€), una pintura de
Javier Calleja (250.000–275.000€), una escultura de Johan Creten (70.000–80.000€),
una obra de Minjung Kim (70.000–90.000€), una pieza de Taryn Simon (35.000–
40.000€), una pintura de Vivian Springford (150.000–200.000€), una pintura de ThuVan Tran (45.000–50.000€) y una pintura de Paul de Flers (25.000–30.000€).


“Esta primera participación en BRAFA ha sido una experiencia muy positiva para la
galería… Bruselas ocupa un lugar esencial en la historia de Almine Rech, y nos parece
natural contribuir activamente a la vitalidad de la escena local”, afirma Gwenvael
Launay, socio y director de la galería de Bruselas.

La Gallery Sofie Van de Velde también registró ventas de obras de Jean Brusselmans,
Raoul De Keyser y Jozef Peeters, con precios que oscilaron entre 30.000 y 150.000€,
así como numerosas piezas contemporáneas a partir de 3.400€.


Rodolphe Janssen Gallery realizó varias ventas durante la Feria, entre ellas un dibujo
de Paul Delvaux (entre 90.000 y 100.000€), esculturas de Thomas Lerooy (18.000–
23.000€), dibujos y pinturas de Matthew Hansel (4.500–40.000€) y pinturas de Léon
Wuidar (30.000–45.000€).


La Galerie Alexis Pentcheff vendió varias obras, incluidas piezas de Bernard Buffet,
Janssens y Gruau, así como una escultura de André Masson, cuyos precios no han
sido comunicados. Por su parte, Samuel Vanhoegaerden, que había apostado por una
exposición monográfica dedicada a Bram Bogart, se mostró muy satisfecho con su
participación: la muestra fue un gran éxito entre el público y atrajo a nuevos clientes,
principalmente de Bélgica, Francia y los Países Bajos, que valoraron especialmente la
calidad de las obras expuestas.


La Galerie Taménaga vendió seis obras del artista italiano Enrico Tealdi (nacido en
1976), con precios comprendidos entre 7.000 y 15.000€, así como un par de obras
importantes de Georges Rouault, entre ellas Le Docte y un estudio, adquiridas por
coleccionistas privados belgas. Meessen también obtuvo un notable éxito con la venta
de aproximadamente diez obras de Lea Belooussovitch, lo que da testimonio del
interés sostenido por los artistas vivos en esta edición.


“Esta edición de la Feria ha revelado un mercado especialmente sólido y dinámico.
Ofrecimos obras con un amplio rango de precios, de 10.000 a 500.000€, que abarcaban
una gran variedad de periodos artísticos. Mientras que en ediciones anteriores nuestras
ventas se situaban con mayor frecuencia en la franja baja de las cinco cifras, este año
nos ha animado especialmente la confianza de los coleccionistas y su apetito por piezas
de gran relevancia. El ambiente ha sido muy entusiasta, con una participación constante
de los visitantes durante toda la Feria”, afirma David Stern, de Stern Pissarro Gallery.
“Entre los artistas cuyas obras se vendieron este año figuran Renoir, Chagall, Hartung,
Corneille, Delvaux, Zadkine, Calder, Herbin, Dufy y Lélia Pissarro”.
Por último, De Brock señaló que todas sus ventas se realizaron a nuevos clientes,
principalmente belgas, así como a algunos coleccionistas alemanes, lo que supone una
señal alentadora de renovación del público y de ampliación de la base de coleccionistas.
Arte no europeo.


Fiel a su espíritu ecléctico desde sus inicios, BRAFA ha ofrecido en esta 71ª edición una
demostración especialmente elocuente de esta vocación. El arte no europeo despertó
un notable interés, con destacadas ventas de piezas rituales y escultóricas procedentes
de Oceanía, América y Asia, con precios que oscilaron entre unos pocos miles y varias
decenas de miles de euros.


En la Galerie Flak, varias obras encontraron comprador, entre ellas una muñeca
kachina hopi (Arizona) por 35.000€, un ornamento auricular maorí (Nueva Zelanda) por
4.000€ y una decoración ritual malangan (Nueva Irlanda, Papúa Nueva Guinea) por
10.000€. Claes Gallery, especializada en arte tribal, presentó una colección de gran
elegancia que combinaba obras africanas con piezas del artista estadounidense
contemporáneo Kenneth Noland (1924–2010). Este diálogo dio claramente sus frutos,
con importantes ventas de esculturas africanas, como una notable máscara yaouré de
Costa de Marfil (30.000–60.000€) y una máscara Dan Mano (cerca de 150.000€).
Asimismo, una gran pintura de Noland encontró comprador por un precio muy
significativo.


Galerie Hioco registró muy buenas ventas este año, entre ellas un capitel de Gandhara
por 80.000€. Grusenmeyer-Woliner no se quedó atrás y vendió una docena de
esculturas de gran importancia, también procedentes de la región de Gandhara, así
como un espectacular cráneo de triceratops a un coleccionista belga.
Stone Gallery, especializada en fósiles y minerales, calificó esta edición como la mejor
feria en la que ha participado hasta la fecha. Serge Schoffel vendió alrededor de
cuarenta piezas a distintos niveles de precio, entre ellas una espectacular máscara de
fibra pat-karo que representa al hijo de Tamandua, procedente de una tribu del estado
de Pará, a orillas del río Chiché en Brasil, así como una máscara Tonkongba de Guinea
perteneciente a la colección Jacques Kerchache.

El arte no europeo sigue atrayendo a una clientela relativamente joven, especialmente
de los Países Bajos, Francia, Alemania y Europa central y septentrional, lo que genera
nuevos contactos y perspectivas para la feria.


Maestros antiguos: Siempre en el corazón de BRAFA


El sector de Maestros Antiguos volvió a demostrar tanto su solidez como su dinamismo.
Varias ventas se cerraron ya durante la preview, lo que confirma el interés constante de
los coleccionistas por dibujos y pinturas de Maestros Antiguos de gran calidad.
El reconocido marchante ginebrino De Jonckheere registró ventas especialmente
sólidas, en particular a clientes belgas y franceses —entre ellos nuevos coleccionistas—
, y vendió, entre otras obras, un par de pinturas de Van Kessel II y una obra de un
miembro de la dinastía Bruegel.


Klaas Muller, presidente de BRAFA y reputado especialista en Maestros Antiguos,
vendió nada menos que trece pinturas, entre ellas una imponente obra que representa
Trofeos de caza de Frans Snyders, así como un encantador doble retrato titulado Retrato
de Lady Bagster con su hijo, pintado en 1649 por Cornelis van Ceulen.


Su primo Jan Muller Antiques, perteneciente a la misma dinastía de especialistas en
Maestros Antiguos, presentó una pintura excepcional, El triunfo de la Eucaristía, de
Jacob Jordaens. Concebida probablemente como estudio preparatorio para el
monumental retablo que hoy se conserva en la National Gallery of Ireland (Dublín), la
obra fue vendida durante el primer fin de semana de la Feria por aproximadamente
200.000€. Jan Muller también cerró la venta de otras obras, con precios comprendidos
entre 75.000 y 125.000€.


Arnaud Costermans vendió una destacada vista de Venecia de Apollonio Domenichini,
más conocido como el Maestro de la Fundación Langmatt, por un importe aproximado
de 80.000€.

Artes decorativas

El sector de artes decorativas también suscitó un interés sostenido. De Wit Fine
Tapestries expuso un fragmento de tapiz titulado Marie du Rosaire et donateur,
mientras que Mearini presentó un pilar de reja presbiterial. Ambas piezas encontraron
comprador, y es probable que la primera se exponga en un museo belga.


Galerie Haesaerts-le Grelle, fundada por Laurent Haesaerts y Alexis le Grelle y
especializada en artes decorativas de finales del siglo XIX y principios del XX, se mostró
muy satisfecha con los resultados de su primera participación en la Feria. Su pieza
principal, una lámpara de araña de cobre y latón, circa 1904–1905, del diseñador belga
Gustave Serrurier-Bovy, encontró comprador y ocupará un lugar destacado en una
residencia bruselense de principios de siglo. Laurent Haesaerts y Alexis le Grelle se
muestran especialmente satisfechos por haber vendido a una nueva clientela, entre la
que figuran varias personas en la treintena: otra señal positiva de cara al futuro.


Hoffman Antiques, de Estocolmo, realizó varias ventas destacadas de mobiliario
neoclásico escandinavo. Vagabond Antiques, de Petworth (Reino Unido), también se
mostró muy orgullosa de su primera participación en BRAFA: vendió un gran número de
obras de arte y muebles y declaró estar extremadamente satisfecha con su nueva
clientela en el continente. Presentó un mármol tallado de Siena sobre base de mármol
negro, con un precio de 18.000€, así como un espejo sueco atribuido a Burchard
Precht.


Diseño: Recuperando impulso


En la sección de Diseño, Galeria Bessa Pereira atrajo a una clientela diversa, incluidos
coleccionistas portugueses y belgas, así como clientes privados, confirmando el
creciente interés por el diseño en la Feria. Robertaebasta vendió su destacada cocoon
chair de Louis Vuitton, edición 8/8, por un precio de entre 50.000 y 60.000€.

Los museos, también protagonistas BRAFA atrae asimismo la atención de museos europeos. Un encantador doble retrato
titulado Retrato de Lady Bagster con su hijo, pintado en 1649 por Cornelis Van Ceulen,
fue vendido por Klaas Muller, presidente de BRAFA, al Musée du Luxembourg.
Otras galerías también despertaron el interés de instituciones museísticas. La Galerie
de la Présidence se encuentra actualmente en conversaciones con un importante
museo en torno a una obra de Eugène Boudin.


Por último, la Galerie Jean-François Cazeau demostró que BRAFA es un foro ideal
para el diálogo con los museos: su elegante pintura de Kees van Dongen fue
seleccionada durante la Feria por el Museo Van Gogh de Ámsterdam para su próxima
exposición Van Gogh y los fauvistas.


La presencia de museos en BRAFA pone de relieve la estrecha colaboración entre la
Feria, los comisarios y las instituciones museísticas, confirmando el papel de BRAFA
como plataforma privilegiada para el intercambio artístico y cultural.


Aunque la Feria trasciende las fronteras de Bélgica, conserva su dimensión humana.
Coleccionistas belgas, franceses, neerlandeses y luxemburgueses estuvieron
especialmente bien representados, junto a visitantes y profesionales del mundo del arte
procedentes de toda Europa, América y Asia. La calidad de la acogida, la atención
prestada a los visitantes y el deseo de ofrecer experiencias personalizadas fueron
unánimemente elogiados por los galeristas, que destacaron la pertinencia de los
encuentros y la calidad de los intercambios.


Aquí, el prestigio nunca está reñido con la cercanía. Las conversaciones fluyen de
manera natural, los descubrimientos se producen sin presión y el arte se comparte en
un espíritu de apertura y diálogo. BRAFA 2026 recibió alrededor de 72.000 visitantes,
confirmando el récord de asistencia del año pasado, y ya mira hacia la próxima
edición, que tendrá lugar en Brussels Expo del domingo 24 al domingo 31 de enero de
2027.

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