PRIMER AÑO DE TRUMP (II)

Las empresas españolas deben anticiparse en Washington para dominar la volatilidad comercial

PRNOTICIAS CONVERSA CON JAVIER BALMASEDA, DIRECTOR DE EU AFFAIRS EN NITID CORPORATE AFFAIRS

“En un entorno volátil, la clave no es reaccionar, sino anticiparse, entender el contexto institucional y trabajar con una visión global muy pegada a la realidad local. Por eso muchas empresas están reforzando sus capacidades y su presencia en Washington D. C. De hecho, ya lo estamos viendo con algunos de nuestros clientes: cada vez más empresas con presencia en Estados Unidos nos están demandando apoyo en inteligencia regulatoria y asuntos públicos en Washington para anticipar escenarios y tomar decisiones con mayor certidumbre”

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A un año de la investidura de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, Javier Balmaseda, Director de EU Affairs en NITID Corporate Affairs, hace balance del impacto de las políticas comerciales de la Administración Trump. En enero de 2025, advertía a PRNoticias de los impactos indirectos por aranceles en sectores como medicamentos, agroalimentario y textil. Hoy subraya que el principal efecto económico ha sido la incertidumbre estructural.

Balmaseda explica que tal incertidumbre es un factor transversal que condiciona decisiones de inversión, cadenas de suministro y estrategias regulatorias. Aunque el impacto inmediato sobre las exportaciones españolas ha sido limitado y la UE ha logrado mantener una posición común frente a las tensiones comerciales, el nuevo contexto ha obligado a las empresas más internacionalizadas a repensar su posicionamiento global.

En este escenario, la diversificación de mercados, la inteligencia regulatoria y una estrategia sólida de asuntos públicos se consolidan como ventajas competitivas clave para operar con mayor certidumbre en el mercado estadounidense. Y al final puntualiza: “Cada vez más empresas con presencia en Estados Unidos nos están demandando apoyo en inteligencia regulatoria y asuntos públicos en Washington para anticipar escenarios y tomar decisiones con mayor certidumbre”, como argumenta a lo largo de esta entrevista.

¿Se ha cumplido la previsión de que sectores como medicamentos, agroalimentario y textil serían los más afectados tras el primer año del mandato de Trump? ¿O ha habido otros más afectados?

Más que sectores concretos, lo que ha quedado claro es que la incertidumbre se ha convertido en un factor transversal. Las políticas comerciales de la Administración Trump han tenido impacto en múltiples industrias, sobre todo porque han obligado a las empresas a replantear sus cadenas de suministro, sus decisiones de inversión y su planificación regulatoria. Los sectores más internacionalizados y con mayor exposición al comercio transatlántico han sido especialmente sensibles a este contexto.

¿Cómo ha evolucionado la relación comercial entre España y Estados Unidos?

La relación comercial entre España y Estados Unidos se articula fundamentalmente a través del marco europeo, dado que la política comercial es competencia de la Comisión Europea. En ese sentido, lo relevante es la evolución del diálogo entre la UE y EE. UU., que atraviesa una fase de ajuste. Pese a las tensiones, ambas partes siguen siendo socios estratégicos y existe un interés mutuo claro en evitar una escalada comercial que perjudique a empresas y consumidores a ambos lados del Atlántico.

¿Han tenido impacto real las amenazas arancelarias de la Administración Trump sobre las exportaciones españolas?

Hasta ahora, el impacto directo ha sido limitado. En muchos casos, el efecto ha sido más indirecto que inmediato, y la exposición de las exportaciones españolas al mercado estadounidense es relativamente moderada en comparación con otros países europeos. El principal impacto ha sido el aumento del riesgo percibido, que condiciona decisiones empresariales incluso en ausencia de cambios regulatorios formales.

¿La UE ha logrado mantener una posición común frente a las políticas comerciales de Trump o se ha fragmentado?

La Unión Europea ha demostrado capacidad para preservar una posición coordinada, especialmente cuando se percibe que están en juego intereses estratégicos comunes. Aunque existen sensibilidades nacionales distintas, el enfoque predominante ha sido canalizar esas diferencias a través de los mecanismos institucionales europeos y evitar respuestas unilaterales, reforzando la cohesión interna en un contexto complejo.

¿Hay sectores económicos españoles que hayan encontrado oportunidades en este nuevo contexto comercial?

Como ocurre en cualquier cambio de ciclo, también surgen oportunidades. Algunas empresas españolas están explorando la diversificación de mercados, el desarrollo de nuevos acuerdos comerciales y el reposicionamiento estratégico en terceros países. En este contexto, la experiencia internacional, la capacidad de adaptación regulatoria y una lectura fina del entorno geopolítico se han convertido en ventajas competitivas claras.

¿Cómo ha afectado el aumento de la incertidumbre global a la inversión extranjera en España?

La incertidumbre global es uno de los factores que influyen en la evolución de la inversión extranjera, pero no es el único ni necesariamente el principal. Las decisiones de inversión responden a múltiples variables —estabilidad regulatoria, marco fiscal, infraestructuras, seguridad jurídica— y conviene analizar los datos con una visión amplia y rigurosa, sin atribuir causas únicas a fenómenos complejos.

¿Qué recomendación daría hoy a las empresas españolas que piensan abrir mercado en Estados Unidos?

Estados Unidos sigue siendo, con diferencia, la primera economía del mundo y un mercado clave para muchas compañías. Nuestra recomendación es clara: anticipación regulatoria, inteligencia política sólida y una estrategia de asuntos públicos bien integrada en la toma de decisiones empresariales. En un entorno volátil, la clave no es reaccionar, sino anticiparse, entender el contexto institucional y trabajar con una visión global muy pegada a la realidad local. Por eso muchas empresas están reforzando sus capacidades y su presencia en Washington D. C. De hecho, ya lo estamos viendo con algunos de nuestros clientes: cada vez más empresas con presencia en Estados Unidos nos están demandando apoyo en inteligencia regulatoria y asuntos públicos en Washington para anticipar escenarios y tomar decisiones con mayor certidumbre.

Seguiremos Informando…

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