En la Tierra a jueves, febrero 5, 2026

EN UN MOMENTO DE MÁXIMA PRESIÓN SOBRE EL MINISTERIO DE TRANSPORTES Y EL SISTEMA FERROVIARIO

Pardo de Vera debilita el discurso de ‘Todo es mentira’ y reabre viejas polémicas internas

EL PERFIL DE LA EXPRESIDENTA DE ADIF HA VUELTO AL PRIMER PLANO CON UNA CARGA DE CONTROVERSIAS DIFÍCIL DE DESLIGAR DE SU TRAYECTORIA

Pardo de Vera, que es una de las investigadas por el ‘caso Koldo’, insiste en una estrategia de perfil bajo y en un discurso centrado en la gestión y la solvencia técnica, evitando la confrontación directa. 

La irrupción de Isabel Pardo de Vera en el escenario mediático ha alterado los equilibrios dentro del espacio que lidera Todo es mentira, provocando que el programa pierda fuelle. Su aparición coincide con un momento de máxima presión sobre el Ministerio de Transportes y el sistema ferroviario a causa del accidente en Adamuz, lo que ha reactivado un escrutinio intenso sobre las figuras que pilotaron la política de infraestructuras en los últimos años. En ese contexto, el perfil de la ex presidenta de Adif ha vuelto al primer plano con una carga de controversias difícil de desligar de su trayectoria.

El ascenso mediático de Pardo de Vera ha reducido la capacidad de Todo es mentira para marcar agenda y ha obligado a su entorno a adoptar una posición defensiva. Y es que el pasado de ingeniera está marcado por su etapa al frente de Adif y por su posterior paso por la Secretaría de Estado de Transportes, un periodo hoy bajo investigación judicial.

La exdirigente es una de las figuras señaladas en el marco del denominado ‘caso Koldo’, donde se la investiga por presuntos delitos de malversación, cohecho, tráfico de influencias, prevaricación y pertenencia a organización criminal. Los informes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil la sitúan como un elemento clave en la presunta red de amaños de contratos de obra pública, describiéndola como una “puerta de entrada” para favorecer adjudicaciones a empresas vinculadas a la trama.

Se apunta a una intervención directa en licitaciones millonarias de infraestructuras ferroviarias, con indicios de manipulación de criterios técnicos para beneficiar a determinadas constructoras, así como a adjudicaciones de emergencia bajo sospecha. A ello se suma la supuesta utilización de su posición para facilitar contrataciones de personas del entorno personal y familiar de los principales implicados, un capítulo que ha reforzado la percepción de un uso discrecional de las estructuras públicas con fines ajenos al interés general.

Su salida de la presidencia de Adif en junio de 2021, apenas días antes del cese de José Luis Ábalos como ministro, no supuso el fin de su carrera institucional. Pardo de Vera continuó como secretaria de Estado hasta 2023, ya con investigaciones en marcha, un hecho que ha sido utilizado recurrentemente por sus críticos para cuestionar los mecanismos de control y responsabilidad política dentro del área de Transportes.

El registro de su domicilio por parte de la UCO en junio de 2025 marcó un punto de inflexión en su exposición pública. Desde entonces, su nombre ha reaparecido de forma recurrente en el debate político y mediático, asociado no solo a las causas judiciales abiertas, sino también a una forma de gestión que hoy es objeto de revisión crítica. Su salto al primer plano político en este momento concreto ha actuado como catalizador de ese proceso.

Desde el entorno de Pardo de Vera se insiste en una estrategia de perfil bajo y en un discurso centrado en la gestión y la solvencia técnica, evitando la confrontación directa. Sin embargo, ese enfoque no ha evitado que su aparición reabra debates incómodos ni que reactive viejas tensiones dentro del espacio político que comparte, dejando a Todo es mentira en una posición comprometida.

Seguiremos Informando…

Noticias relacionadas

Relacionados Posts

Premiados de la XX edición de 'Los mejores de PR'

Noticias recientes

SUSCRÍBETE

Suscríbete a nuestro boletín y no te pierdas las noticias más relevantes y exclusivas.