Cuenta ‘The Objective’ que desde la Secretaría de Estado de Comunicación, con Lydia del Canto al frente, llamaron para mostrar su solidaridad con Leyre Guijo, la corresponsal diplomática de Europa Press que osó hacer su trabajo y dejar con un palmo de narices a ‘Napoleonchu Albares’. El asunto tiene su aquel, porque no sólo demostraría que desde Presidencia del Gobierno tienen mucho mejor ‘savor faire’ que desde Exteriores -a poco, diría alguno-, sino que también deja a Albares y su ‘dircom’, Antonio Asencio, a la altura del betún. Y es que si eso es cierto, ¿significa que tanto Napoleonchu como su sicario montaron una falsa versión, al negar que hubieran existido las presiones para echar a Guijo en lo más alto de la cúpula de Europa Press? Por cierto, qué papelón el de los jefes de la agencia, que hubiera estado dispuestos a ‘largar’ a Guijo de no haberse plantado la redacción.
Si levantara la cabeza Antonio Herrero Losada!
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