Hace cuatro años que la doctora Delia vino a visitar las que entonces eran mis clínicas de Corner Salud. Sorprendida por lo interesante que es la Medicina Hiperbárica, por cómo cura, cómo ayuda a los medicamentos en su efectividad, como acaba con los tumores hipóxicos, como sana el pie diabético… Delia, que es especialista en oncología, había puesto en marcha una clínica, que le financiaron gente que nada en absoluto tenía que ver con la medicina…
Un punto a aclarar, que es de gran importancia y espero que esta explicación sirva: Los humanos somos una pila de oxígeno… los que están sanos y quieren estarlo aún más, utilizan estos servicios médicos para mejorar, aguantar más, recomponer pequeñas fisuras y recuperarse del esfuerzo. Por lo que la Oxigenación Hiperbárica da resultados desde la primera aplicación, porque la ‘pila’ carga al estar en condiciones óptimas. En el caso de los enfermos crónicos, la ‘pila’ está estropeada y hay que cargarla durante mucho más tiempo. Cuánto más cargada esté la ‘pila’, más energía y más oxígeno para nuestras células, por lo que respiran y realizan todas sus funciones… Por lo que en los enfermos crónicos, hacer una sesión o cinco, no sirve de nada…
Ahora viene la parte divertida
Hace más de diez años que comencé a trabajar con una cámara hiperbárica en la avenida de América de Madrid. Curamos a un gran número de amputados, el doloroso síndrome del miembro fantasma (SMF). Comenzamos estudios sobre dolor… confiamos en lo que hacían en otros países en los que sí se utiliza, como terapia habitual. De aquella conocí de todo. Desde ‘gurús’ que decían ser médicos y tenían un coro de iluminados de peluquería alrededor, admirando al jefe y creyendo en sus paridas, porque no decían nada más que incongruencias y tonterías, hasta fabricantes de complementos y cremas que nunca obtuvieron un permiso de la agencia del medicamento.
Hace unos días, asomado a la ventana de las internetes, encontré, por casualidad a uno de los que conocí, que era especialista ‘de repente’ en nutrición, medicina hiperbárica -sin saber lo que es una cámara, ni cómo se utiliza- y mienten como bellacos, contando que sus ‘tratamientos’ son como sigue: Una analítica realizada en laboratorios en España (a los pacientes les cuentan que se hacen en EEUU), que son la bioquímica normal, más algunos parámetros que de poco sirven… pero al no entender, le pueden contar al paciente cualquier gilipollez, que suene bien, que no chirríe y cueste mucho, que es a lo que van. El tratamiento continúa con la colocación de un parche para detectar hipoglucemias, de los cutres, no de ABBOTT, que son los que investigan y funcionan. Lo hacen para recoger datos… ¿qué datos? Y, continúa el tratamiento con tres sesiones de medicina hiperbárica, que ya he comentado que no sirve para nada. Unos consejos de nutrición, te venden sus propios complementos, que no sirven para nada. Hay que alimentarse adecuadamente cómo nos digan nuestros endocrinos, nutricionistas o profesionales que saben y han estudiado para ello, no vendedores de lluvias, humo y fuegos artificiales…
Según un estudio realizado en la Universidad de Tel Aviv y publicado en la revista ‘Aging’ -en el 2020- y realizado entre más de 30 personas, de más de 64 años de edad, después de aplicarse 60 sesiones quedó demostrado que la telomerasa crece, por lo que la célula rejuvenece y se eliminan las células senescentes (viejas). Pero, esto es un tratamiento de 60 sesiones en 3 meses, no dos sesiones en toda la vida… ¡Ahí está el engaño!
La carrera de medicina son seis años de estudio y prácticas, si te quedas ahí, eres médico y res. Los ya licenciados hacen una especialización que pueden ser de cuatro años -la gran mayoría- o de cinco que son principalmente las especialidades quirúrgicas, incluyendo cardiología, psiquiatría y oncología médica.
Al que vi que era ‘ACUMPUNTOR’ y quitaba el cáncer con agujas y agua bendita. Al que iba a tu casa y te espurruteaba ron, echando humo de un habano y dando golpes con algo parecido a la escobilla del wáter. Otro el de los parches, que te saca los ojos por el orto y te dice que hay que ver a través del cerebro…
Estudio realizado por la revista ‘Aging’ en 2020
pedro de aparicio y pérez de Lucentis










