En los territorios andan las cosas revueltas. La Extremeña no encuentra el camino, el Aragonés está que no le llega la camisa al cuello… Los pactos entre el Partido Popular y el Vox de Abascal se presentan, cuando menos, caprichosos y difíciles.
El primero de los políticos en pactar con Vox y dejarles a su aire en el parlament valenciano fue Carlos Mazón, que tuvo que sentarse con la ‘bestia’, ‘domesticarlo’ y conseguir que le apoyaran en todo momento. Hoy, la situación se torna en llegar a acuerdos y poder gobernar o convocar nuevas elecciones, lo cual es una locura.
El complejo de la derecha es alucinante. El PSOE de Sánchez ha pactado con todos, a derecha, izquierda, en los extremos, con los ‘indepes’, lo herederos de ETA, y no se les han caído los anillos, incluso teniendo que ir en procesión de rodillas a Waterloo a chuparle la punta del pardal al periodista que no lo es, ¡anda, como la Bernabé! y chillan y se ponen de todos los colores, cuando el PP se plantea llegar a acuerdos con Vox.
No es perder el miedo, es unir la sensibilidad. Porque la Alianza Popular de Fraga Iribarne, trató y consiguió diluir la extrema derecha, como una sensibilidad dentro de su incipiente partido. El resto lo sabemos, hasta la llegada de Sánchez y el complejo de Feijóo, que te abandona cuando lo necesitas y te llama cuando ya no hace falta.
Carlos Mazón, es hoy por hoy, el único político del PP capaz de cerrar todos los acuerdos, fuera de las cámaras, fuera de la mirada de Madrid… De lo que se trata es de gobernar y cambiar esta locura, porque así lo dicen y deciden las urnas, territorio a territorio. Si no se dan cuenta de esto, es que no son tontos, son cómplices de Sánchez. Y el camino está claro. ¿Se atreverán?
Ayer escuchaba en la tele que nos va a contar el golpe de estado y asesinato de Viriato, gritar: ¡VAMOS CARLITOS!, pues eso ¡VAMOS COJONES!
Seguiremos Informando…










