En España, solo 27 de cada 100 directores ejecutivos son mujeres. En Portugal, solo el 14 % ocupa puestos de dirección ejecutiva. Y es que en todos los sectores y fronteras, la brecha de género persiste: en liderazgo, visibilidad y remuneración. Es por eso que, durante los últimos tres años, Canela ha reunido a agencias y organizaciones para colaborar con iniciativas lideradas por mujeres y ONG que trabajan por la igualdad.
Hoy hablamos con Deborah Grey, Fundadora y CEO de Canela, sobre el proyecto Working For Change y las novedades que trae consigo este año.
El lema de este año insiste en que donáis “lo que mejor sabemos hacer: tiempo, talento y creatividad”. En un sector donde el tiempo es uno de los recursos más valiosos, ¿qué significa realmente para una agencia hacer esa donación?
En nuestro sector, el tiempo es probablemente el recurso más valioso que tenemos. Trabajamos con calendarios ajustados, entregas constantes y una presión continua por cumplir objetivos. Donar tiempo no es un gesto simbólico, es una decisión real y comprometida.
Significa parar y dedicar horas de trabajo cualificado, de equipos completos y de pensamiento estratégico a proyectos que no forman parte del negocio, pero sí de nuestra responsabilidad como sector. No donamos “lo que nos sobra”, donamos lo que mejor sabemos hacer. Cada hora que una agencia dedica a impulsar la igualdad de género en el entorno laboral es un mensaje muy claro de sus prioridades y valores.
La mayoría de las agencias que participan repiten al año siguiente. Desde dentro, ¿cómo interpretáis esa fidelidad?
La repetición es uno de los indicadores más valiosos de Working For Change. Que las agencias vuelvan a sumarse muestra que perciben un impacto real, tanto en las organizaciones con las que colaboran como en sus propios equipos.
La iniciativa no solo genera valor hacia fuera, también fortalece la cultura interna. Los equipos sienten que su trabajo tiene un propósito más amplio, lo que genera orgullo de pertenencia y cohesión. Esta fidelidad confirma que no estamos ante una acción puntual de RSC, sino ante un compromiso que se integra en la manera en que las agencias entienden su profesión.
Este año Hungría se suma por primera vez y el proyecto sigue creciendo internacionalmente. ¿Qué diferencias veis en la forma en que cada país entiende la igualdad de género? ¿Qué aprendizajes os está dejando esa dimensión internacional?
Cada país aborda la igualdad de género desde realidades sociales, culturales y económicas distintas, por lo que las prioridades cambian según el contexto. Sin embargo, el diagnóstico de fondo sigue siendo el mismo y el avance continúa siendo demasiado lento.
La dimensión internacional nos ha enseñado que, aunque los matices varían, la necesidad de actuar es compartida. También nos ha confirmado que la comunicación es una herramienta transversal en cualquier contexto. Ayudar a ganar visibilidad, estructurar mensajes, formar portavoces o generar conversación pública resulta clave en todos los mercados. Esa es la fuerza de Working For Change, que permite adaptarse a cada país sin perder una visión global ni un propósito compartido.
¿Qué tipo de proyectos estáis priorizando este año? ¿Hay algún perfil de organización o causa que os haya sorprendido especialmente por el efecto multiplicador del trabajo de comunicación?
Desde Canela hemos querido poner un foco muy concreto en la formación de portavoces mujeres a través de Training for Change, una iniciativa que lanzamos el año pasado y que consolidamos en esta edición. Son media trainings gratuitos dirigidos a emprendedoras y portavoces de organizaciones centradas en el empoderamiento femenino, en los que trabajamos cuestiones clave como el funcionamiento del mapa de medios en España, la construcción de mensajes sólidos y la gestión eficaz de entrevistas y redes sociales.
Más allá de la parte técnica, buscamos crear un entorno de confianza donde compartir experiencias, generar red y reforzar la seguridad a la hora de ocupar espacios públicos de visibilidad. Ahora mismo estamos cerrando los detalles de la próxima sesión en Barcelona junto a WITH, con la ilusión de seguir acompañando a más mujeres que lideran proyectos con un enorme potencial y ayudarlas a que sus historias lleguen más lejos.
A largo plazo, ¿cuál sería el siguiente gran hito para Working For Change?
El objetivo inmediato es alcanzar las 5.000 horas donadas, pero el verdadero hito va más allá de una cifra concreta. Nos gustaría que Working For Change se consolidara como un estándar dentro del sector, que cada vez más agencias integren esta donación de horas como parte natural de su actividad anual.
A largo plazo, el éxito será que no tengamos que insistir en la necesidad de actuar porque el compromiso ya forme parte del ADN del sector. Hasta entonces, seguiremos ampliando el movimiento, sumando países y organizaciones, y demostrando que cuando la industria de la comunicación decide trabajar unida, el impacto puede ser realmente transformador.









