El 70% de los Zillennials asegura que ahorra de forma habitual, pese a que un 40% reconoce no contar con ingresos suficientes. Este aparente contraste dibuja el perfil de una generación marcada por la prudencia y la planificación, que ha incorporado el ahorro como un hábito estructural en su vida financiera. Lo dice un Estudio sobre las Finanzas de los nativos digitales y millennials españoles, que arroja entre sus conclusiones que estos jóvenes no han dejado de consumir, pero sí han transformado la manera en que lo hacen: comparan más, planifican mejor y buscan maximizar el valor de cada euro invertido, especialmente en categorías como moda, tecnología o viajes.
Para profundizar en este cambio de paradigma, en PRNoticias hablamos con Paula Rodríguez, Business Development Senior Director de Webloyalty, quien analiza cómo el auge del ahorro está impactando en las decisiones de compra de esta generación. ¿Priorizan precio, calidad o valores de marca? ¿Responde su actitud a la incertidumbre o a una cultura financiera más consciente? En la siguiente entrevista, Rodríguez ofrece las claves para entender cómo las marcas pueden posicionarse como aliadas reales del bienestar financiero de los Zillennials.
Si el 70% ahorra, ¿cómo afecta esto a sus decisiones de compra en categorías como moda, tecnología o viajes?
Las personas que forman parte de la Generación Z y de los Millennials muestran un comportamiento de compra selectivo y planificado. Buscan activamente descuentos y priorizan herramientas que les permitan optimizar cada euro gastado. En categorías como moda, tecnología o viajes, no renuncian al consumo, pero sí lo reconfiguran: utilizan métodos de pago como Buy Now, Pay Later que les dan flexibilidad financiera, buscan programas de cashback para recuperar parte de la inversión, y son más propensos a esperar ofertas o comparar exhaustivamente antes de decidir.
¿Priorizan precio, calidad o valores de marca cuando deciden gastar?
Es una combinación inteligente de los tres factores, pero con un sesgo hacia la rentabilidad real. El precio es fundamental dado el contexto de elevado coste de vida. Sin embargo, no buscan solo lo más barato, sino la mejor relación calidad-precio. Los valores de marca también importan, pero desde una perspectiva pragmática: valoran marcas que se alinean con su bienestar financiero, que ofrecen transparencia y que proporcionan retornos tangibles. En definitiva, priorizan marcas que entienden su realidad económica y actúan como aliadas, no como simples vendedoras.
¿El ahorro responde más a la incertidumbre económica o a una cultura financiera más consciente?
Responde a ambas realidades. La incertidumbre económica es innegable. Pero, estamos viendo el desarrollo de una verdadera cultura que busca optimizar los recursos y finanzas personales. Esta generación no solo ahorra por miedo, sino que busca activamente educación financiera a través de influencers, utilizan tecnología para controlar su economía, abren cuentas en neobancos que generen intereses, y exploran trabajos secundarios.
¿Qué papel juegan redes sociales como TikTok o Instagram en sus decisiones financieras y de consumo?
La gente más joven se informa en general a través de estos canales, por lo tanto, también les sirve como canal de educación financiera. TikTok e Instagram se han convertido en plataformas donde aprenden sobre ahorro, inversión y optimización financiera. Y como podría ocurrir con todo tipo de información, es necesario un pensamiento crítico fuerte para obtener consejos reales y que, al mismo tiempo, no les afecten los mensajes de obtener beneficios económicos extra rápidos y fáciles.
¿Qué tipo de mensajes conectan mejor con ellos: estabilidad, rentabilidad, propósito o experiencias?
Creemos que la idea que podemos transmitir es la rentabilidad con propósito. Esta generación necesita ver retornos tangibles e inmediatos de sus decisiones financieras, de ahí el éxito del cashback y programas de reembolso. Pero también valoran marcas que entienden su contexto y presión financiera.
¿Estamos ante una generación menos consumista o simplemente más selectiva?
No necesariamente es que sean menos consumistas. Pero sí buscan un consumo estratégico. No renuncian a la moda, tecnología o viajes, pero exigen rentabilidad, flexibilidad y retorno. Son infieles y volubles precisamente porque están constantemente optimizando sus decisiones de consumo y si encuentran mejor precio o condiciones, cambian sin lealtad ciega a marcas.
¿Cómo pueden las marcas posicionarse como aliadas de su bienestar financiero?
Probablemente deban tener en cuenta puntos que hemos ido comentando anteriormente, como recompensas tangibles como por ejemplo integrar programas de cashback y reembolsos, ofrecer flexibilidad en pagos, asociarse a valores que para estas generaciones son importantes etcétera.
Seguiremos Informando…










