Las expectativas públicas sobre el comportamiento responsable de las empresas en España siguen siendo altas, con un fuerte énfasis en la responsabilidad social y ambiental. Sin embargo, las prioridades locales están ganando terreno frente a los marcos globales de ESG. El 78% de los españoles considera que las empresas deben actuar en beneficio de todos sus grupos de interés, no solo de los accionistas, y adaptar sus prácticas a las realidades locales en un contexto geopolítico y económico en constante cambio.
Estos datos se desprenden del informe Impact Monitor 2025 de SEC Newgate Spain: Gestionando el riesgo reputacional y las oportunidades en un mundo fragmentado. Este quinto estudio anual global, realizado por SEC Newgate, grupo líder en comunicación estratégica y asuntos corporativos, encuestó a más de 1.000 personas en España y a más de 20.000 en 20 países y territorios, revelando una persistente brecha de confianza, ya que las comunidades juzgan a las organizaciones según sus impactos reales.
El informe lo presentó recientemente SEC Newgate Spain en la Cámara de Comercio de Italia en Madrid, con la participación de varios expertos, entre ellos Ludi García, directora general de SEC Newgate Spain, con quien conversamos desde PRNoticias para conocer más sobre estos datos.
P: ¿Cuál es el hallazgo más relevante del Impact Monitor 2025 para España?
R: El hallazgo clave es que existe una brecha significativa entre lo que la ciudadanía espera de empresas y gobiernos y lo que percibe que están haciendo realmente en Impacto. En España, solo el 39% cree que el país va por buen camino (por debajo de la media global del 48%) y la mayoría considera que empresas y gobiernos no están a la altura de las expectativas en comportamiento responsable, aunque se observan ligeras mejoras respecto a 2024.
P: ¿Cómo perciben los españoles la relación entre empresas y comunidades locales?
R: La ciudadanía espera una relación mucho más estrecha y responsable entre empresas y comunidades locales. El 78% cree que las empresas deben actuar en beneficio de todos sus grupos de interés, no solo de los accionistas. Hay un alto apoyo a que las empresas inviertan en las comunidades locales y trabajen con proveedores responsables, incluso si eso implica costes adicionales. Producir, contratar y abastecerse localmente mejora de forma clara la percepción pública de las empresas en España.
P: ¿Qué sectores destacan por su buena o mala reputación según el informe?
R: Los sectores mejor valorados en España, con una conducta responsable, son agricultura (57%), energías renovables (56%), educación (56%), sanidad (55%) y retail / alimentación (52%). Y los peor valorados son alcohol (38%), industria química (40%), aerolíneas (41%), redes sociales (41%), y minería y recursos naturales (42%). Esto muestra que la reputación varía mucho por sector, con especial penalización a industrias percibidas como de mayor impacto social o ambiental.
P: ¿Qué papel juega la sostenibilidad en la percepción pública de las empresas?
R: La sostenibilidad es un driver reputacional claro, pero con matices. El 70% mejoraría su percepción de una empresa si utiliza energías renovables. El 67% mejora su percepción si la empresa demuestra compromiso con la sostenibilidad ambiental. Sin embargo, muchos españoles creen que las empresas hacen “muy poco” en reducción de emisiones y protección ambiental. Existe apoyo a priorizar el medioambiente, pero las opiniones se dividen cuando implica costes para el consumidor o menor rentabilidad.
P: ¿Cómo deberían las empresas adaptarse a las prioridades locales frente a los marcos globales de ESG?
R: El informe concluye que una narrativa ESG global única ya no es suficiente. Las empresas deberían adaptar su enfoque ESG/Impacto a las prioridades locales (en España: vivienda, sanidad, educación, empleo, producción local). Pasar de un marco ESG abstracto a un “Marco de Impacto” más local y tangible, centrado en el impacto real en los territorios donde operan. Y entender que un mensaje que funciona en un país puede dañar la reputación en otro.
P: ¿Qué implicaciones tiene la falta de transparencia para la reputación corporativa?
R: La transparencia es uno de los mayores déficits percibidos. Solo el 29% cree que las grandes empresas son lo suficientemente abiertas y transparentes. La falta de transparencia, rendición de cuentas y comunicación clara debilita la confianza y daña la reputación corporativa. La ciudadanía espera que las empresas expliquen mejor qué hacen, cómo lo hacen y con qué impacto real.
P: ¿Cómo pueden los gobiernos y empresas cerrar la brecha de confianza con la ciudadanía?
R: El informe apunta a varias palancas claras. Para empresas, actuar en beneficio de todos los stakeholders, no solo accionistas. Invertir en comunidades locales y priorizar proveedores responsables. Mejorar transparencia, ética, rendición de cuentas y escucha activa, y demostrar impacto real, no solo compromisos ESG abstractos. Para gobiernos, responder a las preocupaciones prioritarias en España como sanidad, vivienda, educación, empleo. Mejorar la percepción de eficacia y rumbo del país, ya que el pesimismo general condiciona la confianza en instituciones y empresas.
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