Hace muchos meses -años-, comenté a mis compañeros de redacción que se pusieran las pilas ante la llegada de la Inteligencia Artificial (IA), porque iba a barrerlo todo. Lo que conocíamos iba a desaparecer y serían las máquinas capaces de escribir la realidad, sin sentirla, palparla, conocerla… Pero, ahora que está aprendiendo, se atreve a hablar de todo, sin tener mucha idea de casi nada, es como los tertulianos al uso. Cuando he participado en una tertulia, jamás me han dicho de qué íbamos a hablar… ¿Ahora? y con Luis del Olmo… al que se le apagaba el ordenador, se perdía y se la armaba al que nada tenía que ver y ganaba 300 por levantarse a las 3, ‘si la saco me la ves’.
Me he atrevido a escribir como me gusta hacerlo, contando la verdad, pero disfrazándola de ‘ponceladas’ ‘greguerías’, ‘valle-inclanadas’, ‘ramonismos’, ‘ayalismos’ (AMDG -en la que ya se hablaba de los jesuitas de la época-)… haciendo juegos, como los de Apollinaire, Canguiullo, con sus paroliberas… Marinetti, Kafka, Machado… jajajajajajaja… Bretón, Aragón, Dalí, Dadá, Lorca… ¿Está prohibido pensar? y si no lo está, por qué no puedo expresar lo que pienso y lo que siento de la manera que me gusta expresarme y contarlo. ¿Cuál es el delito? Hagamos un periplo, alrededor -me repito- de las ideas que nunca debí pensar, para hacer que una categoría de guarismos lo escrute con lupa de inquisidor..

Hay muchas formas de enfrentar la realidad que nos llega, pero cuando se ha sido maqui de aquí y de Francia, cuando se ha vivido como partisano, y compartido y viajado con nabateos y edomitas lo que diga un algoritmo es como lo que pueda decir mi abuela sobre el GPS. Tendrán que pasar miles de millones de datos de horas de 1 y 0, para que la IA, o AI o cómo la vaya a llamar cada uno, tenga el poder de soñar, de volar y de mecerse en una nube. Podrán contar la experiencia de cuando se vuela en globo… hahahahahaha (en inglés)… pero nunca les dará el sol en la cabeza, aunque sea con traje gris y en mundo gris de máquinas grises, que se mezclarán con el ADN gris que nunca dejaron progresar y que jamás dejó, ni dejará de ser gris. Es lo que siempre llamo las viñetas de mi vida… en ellas están los que quiero que estén, y el resto, forman parte del decorado… Rue13 del Percebe…
¿Delirios? qué cachondos…
Al hablar de ínsula, seguro que me hablará de Barataria donde Sancho gobernaba con mano dura y barriga llena. Y me refería a la que está oculta profundamente dentro de la cisura de silvio. La interpretación hace ver a los investigadores torrentianos, que cuentan qué, uno saliendo del bar de tomar unas copas de agua con gas… confundirle y colocarle hasta la muerte de Manolete. Hoy, la IA aprende pero no suena, calor blanco con Butater… decía la canción en la vida de mi abuelo, emperador de la calle Luchana, ¡Anda! como el padre de el Suelas…
Me marcho a cenar unas gambas de plástico con Dalí y Alberti, que hemos quedado con la Pasionaria para colarla en un paso de Semano Santo o Semene Sente, ¡que no se me enfaden!…
pedro de aparicio y pérez de Lucentis…
desde el Café Pombo
La Ilustración la ha realizado la IA con la siguiente frase: La IA no tose cuando se enfría y sólo canta y pía mientras aprende y espía, saldrá del 1 y el 0 para comprarse un sombrero… O se quedará en una máquina caliente por menopausia mal cableada…










