El ecosistema de movilidad en España continúa expandiéndose en todas sus modalidades. Según los últimos datos oficiales, más de 560 millones de pasajeros utilizaron el transporte público en octubre, lo que supone un incremento interanual del 4,4%, impulsado especialmente por los servicios de tren de alta velocidad (AVE) y autobús.
Este crecimiento sostenido del transporte público refleja una tendencia general al alza de la movilidad en todo el país, que también se observa en los servicios de transporte bajo demanda.
Los datos de Bolt muestran un aumento de la demanda de opciones de movilidad flexibles, especialmente para trayectos de mayor distancia, conexiones con aeropuertos y desplazamientos en familia.
Lejos de sustituir al transporte público, los servicios bajo demanda están desempeñando un papel cada vez más complementario a las redes de tren y autobús, facilitando a los usuarios cubrir los tramos de primera y última milla y adaptar sus desplazamientos a necesidades cada vez más diversas.
En Madrid, Bolt registró un incremento interanual del 35% en los trayectos hacia y desde el aeropuerto. Las categorías Comfort, Executive, Van y Van XL mostraron crecimientos especialmente destacados, con un aumento del 12% en Comfort y del 17% en viajes realizados con vehículos eléctricos.
El crecimiento de los viajes en vehículos eléctricos pone de relieve la creciente demanda de opciones de movilidad con bajas emisiones, mientras que el aumento de la categoría Comfort refleja un mayor uso para trayectos más largos y servicios de carácter premium.
En Málaga, uno de los principales destinos turísticos de España, el número total de trayectos aumentó un 7%, lo que convierte este año en el mejor hasta la fecha para Bolt en la ciudad. Los viajes al aeropuerto crecieron un 19%, mientras que las categorías orientadas a familias y servicios premium registraron los mayores incrementos: Comfort (+40%) y Kids (+62%).
Estos datos reflejan una mayor demanda vinculada tanto a los flujos turísticos como a los desplazamientos familiares, especialmente en trayectos de mayor distancia que conectan aeropuertos, alojamientos y centros urbanos.
“El crecimiento que estamos observando en toda España demuestra que la movilidad no está cambiando de un modo a otro, sino que está creciendo en conjunto. A medida que aumenta el uso del transporte público, también observamos una mayor demanda de servicios flexibles que ayudan a las personas a completar sus trayectos, ya sea conectando con el tren de alta velocidad, llegando al aeropuerto o viajando en familia. Un ecosistema de movilidad sólido depende de la colaboración entre los distintos modos de transporte”, explica Daniel Georges, director de Bolt en España.










