La farmacogenética avanza como una de las herramientas clave para impulsar la medicina personalizada, con el objetivo de mejorar la eficacia de los tratamientos y reducir las reacciones adversas. Así se puso de manifiesto en el curso “Farmacogenética en la práctica clínica: de la teoría a la práctica”, organizado por la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio (SEMEDLAB) dentro de su proyecto formativo virtual Academia SEMEDLAB.
Durante la jornada, expertos del ámbito del laboratorio clínico analizaron el papel creciente de la farmacogenética, una disciplina que estudia cómo el perfil genético de cada paciente influye en su respuesta a los medicamentos. Esta información permite seleccionar el fármaco más adecuado y ajustar la dosis de forma individualizada, optimizando así los resultados terapéuticos.
El Laboratorio Clínico se posiciona como un elemento central en este proceso, al proporcionar la base analítica necesaria para integrar los datos genéticos en la toma de decisiones médicas. Según se destacó en el encuentro, la colaboración entre clínicos y especialistas de laboratorio resulta fundamental para trasladar estos avances a la práctica asistencial con garantías de calidad y seguridad.
Realidad en oncología
La aplicación de la farmacogenética ya es una realidad en áreas como la oncología. En este sentido, los expertos recordaron que, en determinados tratamientos oncológicos, como los basados en fluoropirimidinas, se recomienda realizar estudios genéticos previos que permiten ajustar las dosis y evitar toxicidades graves, mejorando la seguridad del paciente.
Pese a estos avances, la implantación de la farmacogenética en los sistemas sanitarios europeos sigue siendo desigual y se encuentra en una fase de transición desde la investigación hacia su uso rutinario. En el caso de España, los especialistas sitúan al país entre los más avanzados del entorno europeo, especialmente tras la aprobación en 2023 de la cartera de servicios genómicos para el Sistema Nacional de Salud y su despliegue progresivo entre 2024 y 2025.
No obstante, persisten importantes desafíos para su implementación generalizada. Entre ellos, destacan la falta de tecnología adecuada en algunos centros, la necesidad de reforzar la formación de los profesionales sanitarios en la interpretación de los informes farmacogenéticos y la integración de estos resultados en la historia clínica electrónica para facilitar la toma de decisiones.
De cara al futuro, los expertos apuntan a un escenario en el que la farmacogenética forme parte del cribado neonatal, permitiendo que cada paciente disponga desde su nacimiento de un perfil terapéutico personalizado. Este avance, apoyado por herramientas de inteligencia artificial, podría transformar de manera profunda la prescripción de medicamentos.
En este contexto, desde SEMEDLAB subrayan que el Laboratorio Clínico está llamado a liderar la implantación de la farmacogenética de forma ordenada, equitativa y con criterios de calidad, en colaboración con el resto de profesionales sanitarios. El objetivo final es claro: avanzar hacia una medicina más precisa, segura y eficiente.
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