La incorporación de dietistas-nutricionistas en los centros de Atención Primaria se ha consolidado como una de las principales demandas de los profesionales sanitarios para mejorar la atención a pacientes con enfermedades crónicas. Así se ha puesto de manifiesto durante la III Jornada “Abordaje nutricional desde la Atención Primaria: casos prácticos”, celebrada en Elche, donde médicos de familia y especialistas en nutrición han coincidido en la necesidad de avanzar hacia un modelo asistencial más completo y preventivo.
El encuentro, organizado por el Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de la Comunitat Valenciana (CODiNuCoVa) junto a la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria (SoVaMFiC), ha reunido a profesionales de ambos ámbitos para analizar casos clínicos reales y compartir estrategias de intervención. Durante la inauguración, la presidenta de SoVaMFiC, Mª Ángeles Medina, defendió con rotundidad que la presencia de nutricionistas en los centros de salud “no es un lujo organizativo, sino una necesidad asistencial”.
En la misma línea, la presidenta de CODiNuCoVa, Maite Navarro, subrayó que patologías como la enfermedad renal crónica, las dislipemias, la esteatosis hepática o enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer forman parte del día a día en consulta, lo que evidencia la necesidad de reforzar los equipos con profesionales especializados en nutrición. Desde la administración, el director territorial de Sanidad, Francisco Ponce, reconoció que, en su experiencia clínica, habría sido deseable contar con estos perfiles para mejorar la educación alimentaria de los pacientes.
La alimentación, eje en la prevención de enfermedades
La jornada puso el foco en el abordaje multidisciplinar de patologías frecuentes, a través de tándems formados por médicos de familia y dietistas-nutricionistas. Este enfoque permitió analizar casos reales en los que la intervención nutricional resulta determinante no solo como complemento, sino como parte esencial del tratamiento. Enfermedades como el colesterol, el hígado graso o el alzhéimer comparten un denominador común: la influencia directa de los hábitos alimentarios en su evolución y control.
Los participantes coincidieron en que el trabajo conjunto mejora la calidad asistencial y amplía las herramientas disponibles para los profesionales. “Cuando diferentes perfiles comparten mirada clínica y objetivo asistencial, el abordaje mejora, especialmente para el paciente”, destacó Medina. En este sentido, Navarro insistió en que compartir conocimiento y experiencia clínica es clave para dar una respuesta más eficaz a los problemas de salud de la población.
Asimismo, durante el encuentro se reiteró la necesidad de impulsar un modelo sanitario más preventivo, en el que la nutrición tenga un papel estructural. Los expertos recordaron que una alimentación saludable puede reducir hasta un 30% el riesgo de desarrollar enfermedades no transmisibles, lo que refuerza la importancia de actuar antes de que aparezcan las patologías. La jornada concluyó con un mensaje claro: para lograr una Atención Primaria más resolutiva y centrada en el paciente, es imprescindible integrar perfiles profesionales que aporten valor real al sistema.
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