El último informe del observatorio estatal para la dependencia, que ha vertido datos especialmente sensibles, ha provocado el análisis profundo de Juan Abarca Cidón, presidente de HM Hospitales, en su perfil de Linkedin.
Una reflexión que invita a la concienciación y a impulsar reformas para combatir datos como que, en España, muere una persona cada 14 minutos esperando a que se le asigne la ayuda por la dependencia.
A continuación reproducimos de forma íntegra el texto del directivo:
En #España muere una persona cada 14 minutos esperando que se le asigne la ayuda por la #dependencia.
El último informe del observatorio estatal para la dependencia denuncia que en el primer trimestre del 2026 murieron esperando la prestación por la dependencia 9000 personas.
Unas 100 personas al día… 10 más de media al día que en el 2025
¿De verdad podemos llamar a esto Estado de bienestar?
Detrás de estas cifras no hay solo expedientes. Hay personas en situación de enorme fragilidad y familias que sostienen solas lo que el sistema no está siendo capaz de cubrir. Familias que dejan trabajos, reducen jornadas, asumen gastos, se endeudan y, en algunos casos, acaban al borde de la ruina.
En el momento actual la Ley dice que los solicitantes de la prestación deben de recibirla en menos de 180 días. La media nacional es de 329 días y hay algunas CCAA que cumplen y otras que se van por encima de los 500 días lo que resulta incomprensible… y que no hagan por solucionarlo de manera urgente. ¿Por qué unas si y otras no?
Actualmente 271.556 personas siguen atrapadas en la lista de espera de la dependencia, de las cuales 118.716 están pendientes de valoración y 152.840 esperan una prestación o un servicio que ya tienen reconocido. Y de esas 271 mil personas más del 50% esperan más de esos 180 días.
Lo “mejor” de todo es que alguna administración ha sacado pecho con los datos diciendo “El número de beneficiarios de la Dependencia alcanza su mayor cifra histórica” y afirmó que las cifras del primer trimestre de 2026 muestran “una mejora en todos los indicadores de gestión y atención”.
La realidad es que más allá de que algunos indicadores hayan mejorado, como consecuencia de tramitar más casos, cuantitativamente se ha producido un incremento en 13.389 de personas esperando desde el último informe del Observatorio hace 3 meses; un 5,2% más.
Lejos de mejorar el problema, en un contexto de envejecimiento progresivo de la población, esto es otro sígno de un sistema que esta colaspsado.. que no da más de sí.
Y hay muchas reformas pendientes. Muchas. Pero antes incluso de hablar de reformas, hay una exigencia mínima: no normalizar lo intolerable. Así de simple.
Las leyes están para cumplirse. Y no se ya el número de ellas que no se cumplen en temas relacionados con los asuntos sociosanitarios (voy a preparar una lista). Pero cuando no se cumplen, lo mínimo exigible no es darse golpes en el pecho. Es responsabilidad, autocrítica y soluciones.
Así que a ver si podemos dejarnos de tanta autocomplacencia y agarramos el toro por los cuernos para tratar de sacar a toda estas pobres personas de una situación de abandono institucional.
Es cuestión de voluntad política y de querer hacerlo
Buena semana
#seguimos, #palante










