La homologación para los profesionales médicos ha sido objeto de análisis en el ultimo post publicado en LinkedIn por el presidente de HM Hospitales. En él, reflexiona sobre cómo afecta esto al SNS de nuestro país y como repercute en los pacientes:
El directivo se pregunta si tiene sentido mantener un sistema que tarda años en reconocer especialistas mientras sufre déficits estructurales de profesionales.
A continuación reproducimos de forma íntegra el texto:
No faltan médicos, sobran obstáculos para reconocer especialistas
#España, a través del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades ha homologado en los últimos 3 años más de 45 mil títulos de médicos generales de profesionales extracomunitarios.
Así de golpe…
Ya no podremos decir que tenemos un problema de “falta de médicos”.
Para los legos en la materia, esta homologación permite a estos profesionales ejercer como médicos generales en España. Y según la legislación y la jurisprudencia española, podrían desempeñar actos médicos propios de distintas áreas asistenciales siempre que no se atribuyan oficialmente la condición de especialistas.
Ahora bien, en el #SNS, según la legislación vigente, las plazas de especialista deben ser ocupadas por profesionales con el título oficialmente reconocido en España, lo que obliga a las CCAA a recurrir a fórmulas excepcionales para saltarse la Ley.
Porque en realidad el verdadero cuello de botella sigue estando en el reconocimiento de las especialidades.
Y ahí hay un problema que deberíamos afrontar con seriedad.
La homologación del título de especialista en nuestro país se hace a través del Ministerio de Sanidad y en los últimos años apenas homologa unos pocos cientos de titulo de especialista al año.
Títulos que para poder aprobarse requieren de una evaluación técnica por parte de las comisiones nacionales de las especialidades a través de análisis individualizados, comparaciones de programas formativos, experiencia profesional, posibles periodos complementarios de formación o pruebas teórico-prácticas.
Aquí es donde se encuentra el verdadero tapón y mientras tanto el sistema sanitario español —especialmente en determinadas especialidades y territorios— “sobrevive” gracias al esfuerzo de los pocos médicos homologados que hay que están colapsados y claramente no dan a basto.
Ante esta situación ¿tiene sentido mantener un sistema que tarda años en reconocer especialistas mientras el propio SNS sufre déficits estructurales de profesionales?
Esto no va de rebajar exigencias ni de abrir puertas indiscriminadamente. La #calidad y la #seguridad del paciente son irrenunciables.
Pero tampoco parece razonable que, en un contexto de escasez asistencial evidente, los procedimientos sigan resolviéndose a un ritmo de apenas unos cientos de especialistas al año.
En un país con déficit creciente de especialistas, probablemente el interés general exige encontrar un mejor equilibrio entre rigor, agilidad y necesidad asistencial.
Si no además se puede pensar que hay un interés corporativista en bloquear la incorporación de nuevos especialistas.
Y proteger al paciente no puede consistir únicamente en dificultar la entrada de profesionales. También debería consistir en evitar que falten médicos cuando se necesitan.
No os parece?
#Seguimos, #Palante es necesario #reformar nuestro sistema sanitario público para preservarlo.
Seguiremos Informando…










