¿Es dejar de hacer algo innovar? Para Juan Abarca Cidón, presidente de HM Hospitales, sí. Así lo refleja en su último post de LinkedIn donde invita a la reflexión de cómo el sistema sanitario de nuestro país debería plantearse dejar de hacer ciertas prácticas cuando añade nuevas tecnologías y tratamientos a su haber.
Una iniciativa que el directivo propone como apusta por la eficacia y la eficiencia.
A continuación, reproducimos de forma íntegra sus reflexiones:
Cuando la #innovación consiste también en dejar de hacer
Puede parecer difícil de entender a priori, verdad? Pues no…. #innovar es también #dejardehacer aquello que #NOaportavalor.
¿Cuándo fue la última vez que nuestro sistema sanitario decidió dejar de hacer algo?
Si se mete una técnica nueva, si se financia un medicamento nuevo o si se aprueba un protocolo nuevo para algo, en ocasiones, algo de lo mismo debería de salir por la otra puerta y dejar de financiarse. O no hablemos de financiación, debería de salir de las guías de uso habitual.
Esto es importante para la eficacia, la eficiencia y por tanto para la sostenibilidad.
Porque la #sostenibilidad de cualquier sistema sanitario no depende únicamente de incorporar innovación. También depende de ser capaz de reevaluar aquello que ya está incorporado y si es preciso retirarlo.
Lo que ayer era una práctica adecuada puede haber sido superado por nuevas evidencias. Lo que ayer aportaba valor, puede que hoy aporte poco. Lo que ayer era coste-efectivo puede que hoy ya no lo sea.
Sin embargo, nuestros sistemas están mucho mejor preparados para incorporar nuevas tecnologías que para retirar o limitar aquellas cuyo valor ha disminuido.
¿Por qué?
Porque hay presiones y pérdidas de expectativas por parte de pacientes, intereses por parte de la industria, inercias profesionales o el propio coste político que puede conllevar esa retirada.
Y por supuesto, una de las barreras más relevantes es la falta de actualización periódica de las guías clínicas que deberían hacer las sociedades científicas, ya que sin una definición clara y consensuada de qué prácticas siguen formando parte de la lex artis ad hoc y cuáles han sido superadas por la evidencia científica, resulta muy difícil identificar qué actividades deberían abandonarse o limitarse para mejorar la calidad, la eficiencia y la sostenibilidad del sistema sanitario.
Según el último informe sobre el estado de la actualización de las guías de práctica clínica que hizo el año pasado la Fundación IDIS menos del 15% de las guías terapéuticas estan actualizadas correctamente… esto para mi es un misterio que no acabo de entender muy bien el motivo por el que no se actualizan la verdad… de esas guías se supone que debe de salir cual es el protocolo más adecuado y mas actualizado y con independencia de que luego sea una prestación o un servicio que no se financie.
Desinvertir en ciertas prestaciones o servicios no siginifica recortar derechos.
Significa priorizar y asumir que hablando de #sanidad la demanda es infinita y la oferta limitada y que hay que gestionar los recursos de la mejor manera posible para que lleguen de la forma más equitativa a todos los pacientes – y ciudadanos – según lo que necesiten.
#seguimos, #palante










