La ausencia de Silvia Intxaurrondo en La hora de La 1 ha vuelto a situar a la periodista en el centro del foco mediático. Aunque su salida temporal del espacio matinal responde oficialmente a un periodo vacacional, el contexto en el que se produce —marcado por su demanda contra RTVE— ha disparado las especulaciones sobre su futuro en la cadena pública.
Intxaurrondo se despidió de la audiencia el pasado 12 de junio sin detallar los motivos de su marcha, lo que generó cierta inquietud entre los seguidores habituales del programa. Desde entonces, su puesto ha sido ocupado de forma interina por otros profesionales de RTVE, como Lluís Guilera, en una sustitución habitual durante los meses de verano. Sin embargo, la coincidencia de su ausencia con un momento especialmente delicado en su relación con la Corporación ha dado pie a interpretaciones más allá de lo estrictamente estacional.
La periodista mantiene abierta una demanda contra RTVE relacionada con sus condiciones contractuales. Aunque no han trascendido todos los detalles del procedimiento, distintas informaciones apuntan a un desacuerdo en materia laboral que habría llevado a Intxaurrondo a recurrir a la vía judicial. Un juicio que se celebrará en los próximos días y que ha avivado la tensión en RTVE respecto a la figura de la periodista, que se mantiene de vacaciones.
Calma fingida en RTVE
En paralelo, la comunicadora se ha consolidado como uno de los rostros más influyentes de la televisión pública gracias a su papel al frente de La hora de La 1, programa que desde 2020 ocupa la franja matinal en sustitución del histórico La mañana de La 1. Su estilo directo y su protagonismo en entrevistas políticas de gran repercusión han reforzado su visibilidad, pero también han contribuido a situarla en el centro de debates y controversias.
El hecho de que su ausencia haya coincidido con semanas de intensa actualidad política no ha pasado desapercibido. En algunos sectores se ha interpretado como una decisión estratégica o como una señal de distanciamiento con RTVE, aunque desde el entorno de la cadena insisten en que se trata simplemente de vacaciones previamente programadas. De hecho, fuentes próximas al programa aseguran que su regreso está previsto para el mes de agosto, antes del arranque de la nueva temporada televisiva.
Pese al ruido generado, no existe por el momento ninguna comunicación oficial que indique una ruptura entre Intxaurrondo y RTVE. La corporación mantiene su planificación habitual de verano, con relevos temporales en sus principales espacios, mientras se prepara para el próximo curso.
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