José Luis Rodríguez Zapatero rompió ayer su silencio en Mañaneros 360 con su primera entrevista desde que la Audiencia Nacional acordara investigarle por el caso Plus Ultra. El expresidente eligió el programa presentado por Javier Ruiz, que afronta además sus últimos días en RTVE antes de incorporarse a La Séptima, para responder por primera vez a las acusaciones y negar de forma rotunda cualquier actuación irregular.
En menos de media hora, Ruiz fue repasando uno a uno los principales puntos que centran la investigación judicial, obligando a Zapatero a responder sobre el rescate de Plus Ultra, su actividad como consultor, las joyas halladas durante el registro o el papel de sus hijas. El periodista insistió en varias ocasiones cuando consideró insuficientes las respuestas del expresidente, protagonizando algunos de los momentos de mayor tensión de la entrevista.
La principal idea que quiso transmitir Zapatero fue que nunca se ha beneficiado de su condición de expresidente. “No, no me he corrompido. Nadie va a poder decir que hice ningún tipo de influencia”, afirmó. También defendió que toda su actividad profesional se ha desarrollado dentro de la legalidad y sostuvo que todo su trabajo fue de consultoría, de asesoramiento. “Toda mi actividad como consultor ha sido legal”.
Uno de los asuntos sobre los que más incidió Javier Ruiz fue el rescate de Plus Ultra, eje central de la investigación. Zapatero negó cualquier participación en aquella operación: “No hablé con nadie del rescate de Plus Ultra, ni de la SEPI ni del Gobierno. Yo no sabía lo que iba a hacer el Consejo de la SEPI. Eso es mentira”. También se mostró convencido de que la investigación no encontrará pruebas en su contra: “Nunca van a salir presiones mías a Plus Ultra”.
El expresidente también respondió sobre las joyas intervenidas durante la investigación, asegurando que se trataba de “un regalo de cortesía, personal, que no tenían uso, ni destino, ni afán patrimonial”. Asimismo, defendió la actuación de sus hijas, salpicadas por el procedimiento, afirmando que “han hecho su trabajo y en el procedimiento todo eso va a quedar acreditado”.
Durante la conversación, Zapatero criticó además algunos aspectos de la investigación: “Se ha visto afectado mi derecho a la intimidad y al secreto bancario”. Aún así, quiso dejar claro que respeta al juez y a la UDEF, pero que cree que este “es un proceso contradictorio”. También reivindicó la presunción de inocencia al asegurar que “quien acusa tiene que probar lo que dice”.
En el tramo final de la entrevista, el expresidente aseguró que no pretende pedir un voto de confianza a quienes le apoyan. “No voy a pedir un acto de fe a la gente que me respalda, les voy a hablar de los hechos, de lo que hice y de lo que no hice“, afirmó. Además, reconoció el impacto político y personal de la situación, confesando que sufre mucho al pensar que el PSOE pueda sufrir por la situación en la que se encuentra.
La entrevista supuso además uno de los últimos grandes hitos informativos de Javier Ruiz en RTVE antes de su marcha a La Séptima.
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