José Luis Rodríguez Zapatero y María Jesús Montero mantuvieron hasta ocho reuniones cuando esta última dirigía el Ministerio de Hacienda, del que dependía la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), organismo encargado de gestionar el fondo de rescate a empresas estratégicas durante la pandemia. Así lse desprende de una investigación realizada por Ketty Garat, galardonada por este periódico en “Los 40 Freedom”.
La información se basa en una docena de correos electrónicos atribuidos a Gertrudis Alcázar, secretaria de Zapatero, que reflejarían una interlocución continuada entre el expresidente y la entonces ministra. Según la documentación, algunas de esas citas se organizaron con escaso margen de tiempo, incluso de un día para otro, y en ocasiones Zapatero habría acudido acompañado por representantes de empresas o fundaciones interesadas en mantener contactos con miembros del Ejecutivo.
La documentación difundida dibuja un acceso frecuente del exjefe del Gobierno al despacho de una de las ministras con mayor peso dentro del gabinete de Pedro Sánchez. Ese extremo cobra especial interés por el papel que desempeñaba Hacienda sobre la SEPI, la entidad pública que autorizó el rescate de Plus Ultra, una operación de 53 millones de euros que continúa siendo objeto de investigación en la Audiencia Nacional.
Hasta ahora, la información conocida en el marco de las pesquisas reflejaba un escenario distinto. Las agendas y comunicaciones analizadas por los investigadores únicamente recogían un encuentro entre Zapatero y Montero durante 2024 y 2025, mientras que las reuniones más numerosas se habían producido con el ministro Félix Bolaños. Los nuevos documentos publicados por ABC elevan el número de encuentros con la actual vicepresidenta a ocho y sitúan el inicio de esos contactos en diciembre de 2018, apenas unos meses después de la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa.
El Gobierno ha tratado de desvincularse en los últimos meses de la actividad desarrollada por Zapatero. El propio presidente respaldó públicamente al expresidente, aunque evitó aclarar si intervino o no en favor del rescate de Plus Ultra y sostuvo que, en caso de ser necesario, sería él quien tendría que dar explicaciones ante la Justicia.
Por su parte, María Jesús Montero defendió recientemente su confianza en Zapatero y rechazó las acusaciones que apuntan a una posible influencia del expresidente en esa operación, atribuyendo algunos testimonios a estrategias de investigados que buscarían obtener beneficios procesales.
Los correos publicados no acreditan qué asuntos concretos se abordaron en esas reuniones ni prueban que estuvieran relacionadas con el rescate de Plus Ultra. Sin embargo, sí apuntan a la existencia de un canal de comunicación estable y directo entre Zapatero y la ministra responsable del departamento del que dependía la SEPI, un elemento que añade presión política sobre el Ejecutivo en plena investigación judicial.










