En la Tierra a lunes, agosto 31, 2026

EL CLÁSICO DEL VERANO Y LA SALUD

El gazpacho y los beneficios para la fertilidad masculina

LOS INGREDIENTES, CONSUMIDOS A DIARIO Y DENTRO DE UNA DIETA  MEDITERRÁNEA, PODRÍAN INFLUIR EN LA CALIDAD SEMINAL Y EL ESTRÉS OXIDATIVO DE HOMBRES CON PARÁMETRO ALTERADOS

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Hay pocos platos que representen tanto el verano español como el gazpacho. No es casualidad que más del 80% de los españoles lo consuma hasta cuatro veces por semana. Pero lo que quizá no muchos saben es que este clásico refrescante podría tener también un impacto positivo en la fertilidad masculina. Concretamente, es su receta tradicional -a base de tomate, aceite de oliva virgen extra, pimiento, pepino, cebolla y ajo- la que ha despertado ahora el interés de la reproducción asistida.

Que los investigadores se hayan fijado en un alimento tan cotidiano no es casual. Actualmente, la infertilidad afecta a hasta el 15% de la población mundial y los factores masculinos están implicados en el 40-50% de las parejas con problemas para concebir. Entre estos factores, uno de los aspectos que ha ido ganando peso en los últimos años en la salud reproductiva masculina es el estrés oxidativo, ya que se ha evidenciado que puede afectar a la calidad seminal.

Tal y como explica Pablo Martí, dietista-nutricionista y enfermero de Ginefiv Madrid, “este se produce cuando existe un exceso de especies reactivas de oxígeno, que pueden afectar a la membrana, la movilidad e incluso la integridad del ADN de los espermatozoides”. Y es precisamente sobre este aspecto donde podría incidir el gazpacho, ya que su receta reúne ingredientes con actividad antioxidante. Martí asegura que “el tomate aporta licopeno, el aceite de oliva virgen extra, polifenoles, y las hortalizas, entre otros nutrientes, vitamina C”.

Sin embargo, no se trata solo de lo que aporta cada ingrediente de manera individual. Según el experto, “la interacción entre todos podría generar un efecto sinérgico, potencialmente superior al que tendría cada uno de ellos por separado”. Esta es precisamente la hipótesis que analiza G-OxSem, un nuevo estudio liderado por Ginefiv, del que Pablo Martí es investigador principal, y que busca determinar si el consumo diario de gazpacho durante 12 semanas, dentro del contexto de una dieta mediterránea, puede influir en la calidad seminal y el estrés oxidativo seminal de hombres con parámetros seminales alterados.

Cabe recordar que se trata de un estudio todavía en curso y que serán sus resultados los que permitan determinar si esta hipótesis se confirma. Mientras tanto, el gazpacho puede entenderse como una opción saludable dentro de la dieta mediterránea, tal y como señala el experto: “es una forma sencilla y refrescante de aumentar el consumo de hortalizas. Sin embargo, aún no podemos afirmar que el consumo de gazpacho mejore la fertilidad masculina. Esa pregunta es la que pretendemos responder con el estudio”.

La dieta mediterránea, aliada de la salud reproductiva

La relación entre alimentación y fertilidad no es nueva. De hecho, el interés por el gazpacho proviene también de su encaje en la dieta mediterránea, uno de los patrones más estudiados y con mayor respaldo científico en salud reproductiva. “Una mayor adherencia a este patrón se ha asociado con mejores indicadores de salud reproductiva: en hombres, con una mejor calidad seminal, y en mujeres, con mejores resultados reproductivos en algunos estudios, especialmente en reproducción asistida”, asegura Pablo Martí.

Esta dieta se basa en frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, pescado, frutos secos y aceite de oliva virgen extra, priorizando alimentos poco procesados3. Dentro de este patrón, alimentos como el pescado azul, por su aporte de omega-3; las frutas y verduras y el AOVE, por sus compuestos antioxidantes; o las legumbres y cereales integrales, por su aporte de fibra, forman parte de una combinación que puede tener efectos complementarios y contribuir a mantener un entorno metabólico más favorable, además de ayudar a reducir factores relacionados con la inflamación y el estrés oxidativo”, explica el dietista-nutricionista de Ginefiv.

En cualquier caso, Martí recuerda que la alimentación no es un tratamiento para la infertilidad, sino una pieza más dentro de un abordaje integral de la salud reproductiva: “mantener una alimentación saludable forma parte de un estilo de vida que ayuda a cuidarla”.

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