Jesus Vega Martinez (jaay_ve_) habla sobre el dossier elaborado por la Oficina de Comunicación del Ministerio del Interior y difundido por El Confidencial en donde se identifica a 23 periodistas a quienes atribuye apoyo al Gobierno, afinidad con el PSOE o cercanía a sus posiciones, aunque con distintos grados y matices. También a quienes son de oposición. Y habla sobre algo que pasó en la dictadura del caudillo: “Franco desconfiaba profundamente de la prensa libre y, por eso, lo primero que hizo fue diseñar un sistema implacable para controlar la información”.
“En plena Guerra Civil, en 1938, promulgó una de las normas más oscuras de su dictadura: la Ley de Prensa, redactada por Ramón Serrano Suñer. Aquella ley no buscaba regular la profesión periodística; buscaba someterla. Para empezar, se reservaba el derecho de elegir quién podía ser periodista y quién no mediante el Registro Oficial de Periodistas. Si no estabas en esa lista, no podías ejercer. Y para estar en ella, no bastaba con el talento: hacía falta lealtad ideológica demostrada y un certificado de buena conducta expedido por la policía y la Iglesia”.
“El régimen decidía también quién dirigía los periódicos; los directores eran nombrados o cesados a dedo por el Ministerio. Y si un medio intentaba salirse del guion, las consecuencias eran inmediatas: suspensiones, multas desorbitadas o la clausura definitiva”.
“Pero la herramienta más feroz fue la consigna obligatoria y la censura previa. Cada día, los periódicos recibían directrices exactas de lo que debían publicar y cómo debían enfocarlo. Había que incluir editoriales obligatorios redactados directamente por el régimen, y los censores tachaban con tinta roja cualquier palabra, noticia o crítica que pudiera incomodar al poder”.
“Bajo la dictadura, el periodismo dejó de ser un oficio para convertirse en un órgano de propaganda al servicio del Estado. El régimen entendió perfectamente que quien controla el relato controla a la sociedad. Cualquier parecido con los intentos de controlar la prensa en la actualidad… es pura coincidencia”.
Aquí el vídeo.










