
Septiembre trae consigo nuevos horarios, agendas más llenas y el regreso a unas rutinas que durante el verano pueden haberse relajado. Más allá de recuperar la actividad física o volver a organizar las comidas, este momento del año también puede ser una oportunidad para recuperar aquellos hábitos que ayudan a cuidar del cuerpo y favorecer el descanso.
Dedicar unos minutos a liberar tensiones, desconectar y preparar el cuerpo para dormir puede convertirse en una parte más de la rutina diaria
LIBERAR LA TENSIÓN DEL DÍA A DÍA
Las largas jornadas de trabajo, las horas frente al ordenador o simplemente el ritmo de vuelta a la rutina pueden hacer que determinadas zonas del cuerpo acumulen tensión. El Theragun Sense 2ª Gen (PVP. 299€) combina terapia de percusión con rutinas guiadas en pantalla que indican qué zona tratar, durante cuánto tiempo y con qué intensidad. Una herramienta pensada para incorporar el masaje a la rutina de autocuidado y ayudar a aliviar la tensión muscular y las molestias.
Para un masaje más suave y sencillo, el Theragun Relief (PVP. 149€) ofrece una opción ligera y fácil de utilizar, diseñada para proporcionar alivio diario y ayudar a reducir la tensión muscular, las molestias y la rigidez. Sus tres cabezales permiten adaptar el masaje a diferentes zonas del cuerpo.

HACER DE LA DESCONEXIÓN UN HÁBITO
Cuidar el bienestar también significa encontrar momentos para bajar el ritmo. Después de una jornada intensa, crear un pequeño ritual de desconexión puede ayudar a marcar la transición entre el día y la noche. Las SmartGoggles (PVP. 209€) combinan masaje de compresión, calor y vibración alrededor de los ojos y las sienes para ayudar a reducir el estrés, aliviar la tensión y favorecer la relajación. Además, su diseño bloquea completamente la luz, convirtiéndolas en una opción para incorporar unos minutos de desconexión a la rutina nocturna

PREPARAR EL ENTORNO PARA DORMIR
Dormir bien también depende de los pequeños gestos que preceden al momento de acostarse. La SleepMask (PVP. 99€) de Therabody es un antifaz totalmente opaco que incorpora tres patrones de vibración silenciosos y ajustables, pensados para ayudar a relajar el cuerpo y favorecer la conciliación del sueño. Su diseño ligero y cómodo permite convertir el momento de poners e el antifaz en el último paso de la rutina antes de dormir.

Volver a la rutina no tiene por qué significar volver a correr. Septiembre puede ser el momento perfecto para recuperar hábitos que habían quedado aparcados durante el verano y encontrar de nuevo un equilibrio entre actividad, recuperación, desconexión y descanso. Porque el bienestar también se construye en esos pequeños rituales que, repetidos cada día, ayudan a hacer de cuidarse un hábito.






