Enmarcado en su eje estratégico de la Docencia -uno de los tres pilares de la institución, junto a la Asistencia y la Investigación-, y en línea con su compromiso con la formación de los profesionales sanitarios del futuro, el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz ha llevado su vocación docente más allá de sus fronteras al contribuir con su experiencia a la realización de las primeras cirugías robóticas de mama en Perú.
Con este hito en la era de la cirugía robótica en Latinoamérica y en el panorama sanitario del país andino, que se ha llevado a cabo en la Clínica Ricardo Palma, Perú se ha convertido en el segundo país latinoamericano, después de Brasil, en realizar este tipo de intervenciones que facilitan abordajes mínimamente invasivos de alta complejidad con gran precisión.
Concretamente, este avance fue posible gracias al trabajo conjunto del equipo de la clínica peruana liderado por el Dr. Mauricio León Rivera, jefe de su Unidad de Mastología, y de la Dra. María Luisa Sánchez de Molina, coordinadora de la Sección de Mama de la Unidad de Cirugía Endocrina y de Mama de la Fundación Jiménez Díaz, quien aportó sus conocimientos y experiencia en cirugía mamaria robótica y participó en las primeras intervenciones realizadas en el país.
Trayectoria consolidada en cirugía robótica
La citada contribución deriva de la consolidada trayectoria en el ámbito de la cirugía robótica del hospital madrileño, que instaló en 2019 su primer Da Vinci, incorporó un segundo robot en 2024, y añadió a finales del año pasado un tercero, el modelo de última generación Da Vinci 5 (DV5) -uno de los tres primeros instalados en España-, convirtiéndose en el primer hospital de Madrid en contar con tres plataformas quirúrgicas de estas características.
El resultado de la colaboración de ambas instituciones, que suma la experiencia de sus equipos médicos y fortalece el intercambio de conocimiento especializado en cirugía mamaria robótica, se ha concretado en la realización de las tres primeras intervenciones, cuyas pacientes han evolucionado favorablemente, con resultados en salud y experiencia igualmente positivos, tal y como destacaron ambos especialistas.
“La incorporación de la cirugía robótica representa un paso importante en la evolución de la cirugía mamaria y en la posibilidad de ofrecer alternativas cada vez más precisas y personalizadas”, afirma el Dr. León, que recuerda que, en Perú, y según cifras de su Ministerio de Sanidad, alrededor de 21 mujeres son diagnosticadas con cáncer de mama y cinco fallecen cada día debido a este tipo de tumor, por lo que estas primeras intervenciones “abren una nueva posibilidad para la cirugía mamaria en el país”.
Actividad creciente consolidada
Beneficios en salud bien conocidos en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, que cuenta con una consolidada experiencia en cirugía robótica: hasta el pasado agosto acumula cerca de 3.500 intervenciones en algo más de siete años, lo que confirma la madurez de la experiencia del centro y sus profesionales.
Y es que, desde que la Fundación Jiménez Díaz iniciara su Programa de Cirugía Robótica en 2019, el número anual de intervenciones realizadas con el Da Vinci ha registrado un crecimiento sostenido. Así, se ha pasado de entre 50 y 200 intervenciones los tres primeros años del proyecto hasta superar en 2025 las 800 anuales y llevar en lo que va de año más de 1.100, al tiempo que cada vez son más los profesionales del hospital acreditados para manejar esta plataforma quirúrgica.
A este aumento de la actividad robótica contribuyó notablemente la incorporación de la segunda plataforma, que permitió, además, simultanear el uso de esta técnica en dos quirófanos y añadir a las cinco especialidades que hasta el momento la utilizaban -Cirugía General y Digestiva, Urología, Cirugía Torácica, Ginecología y Otorrinolaringología- una nueva indicación en la que también da excelentes resultados: la Cirugía Pediátrica.
Tras ello, la llegada del tercer robot, a finales de 2025, supuso un salto tecnológico importante en este ámbito, al incorporar más de 150 innovaciones de diseño que aumentan la precisión, seguridad y ergonomía y optimizan la eficiencia, y que se suman a las ventajas que ya aportaba el modelo Xi: una visión 3D aumentada hasta diez veces que asegura la claridad y precisión de los detalles anatómicos y elimina el temblor fisiológico y los movimientos involuntarios del cirujano.
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