El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha anunciado que el Consell ha asumido con fondos propios la limpieza y adecuación de los barrancos del Poyo, Túria, Magro y Picassent, con una inversión de 59 millones de euros. El jefe del Ejecutivo valenciano ha justificado la decisión ante lo que considera una “dejación de funciones” de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), dependiente del Gobierno de España.
Durante una visita al entorno del barranco del Gallo, acompañado por el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, Pérez Llorca ha defendido que la Generalitat ha decidido actuar directamente para acelerar unos trabajos considerados prioritarios tras la dana de octubre de 2024. Las actuaciones incluyen la retirada de vegetación y cañas invasoras, la limpieza de residuos y la renaturalización de los cauces.
El president también ha puesto el foco en las dificultades que han encontrado los ayuntamientos afectados para intervenir en los barrancos. Según ha señalado, algunos consistorios han tenido que asumir el coste de las actuaciones y, al mismo tiempo, se han enfrentado a multas y sanciones. “Lo que se necesita son menos discusiones y más soluciones”, ha defendido Pérez Llorca, que ha situado estas actuaciones dentro del Plan Endavant.
Pérez Llorca reclama al Gobierno acelerar la reconstrucción
Pérez Llorca ha reclamado al Gobierno de España que modifique la normativa para permitir que los ayuntamientos puedan tramitar por la vía de urgencia las obras vinculadas a la reconstrucción, en lugar de recurrir al procedimiento ordinario. El president ha advertido de que existen “dos velocidades en la reconstrucción” y ha pedido que las próximas decisiones se centren exclusivamente en acelerar las actuaciones pendientes.
En este sentido, ha reclamado que la comisión mixta entre ambas administraciones dé resultados y ha pedido cambios normativos “sin decretos ómnibus, sin trampas y solo centrados en la reconstrucción”. El plan de limpieza y renaturalización movilizará 110 profesionales y 40 medios mecánicos para intervenir en 160 kilómetros de cauces de 50 municipios. La Generalitat prevé además plantar más de 400.000 ejemplares de especies autóctonas y colocar cinco millones de metros cuadrados de tela geotextil para evitar el rebrote de las cañas invasoras.
Las actuaciones se concentrarán en las cuencas del Poyo, Túria y Magro y en el barranco de Picassent, algunas de las zonas más afectadas por las riadas de 2024. Pérez Llorca ha insistido en que el objetivo es ejecutar las obras “en el menor tiempo posible” y ha situado la intervención sobre los cauces entre las prioridades de la reconstrucción. “No puede haber ninguna otra prioridad que no sea finalizar las obras de reconstrucción”, ha concluido.
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