Félix Bolaños vuelve a ejercer de sirvienta oficial de Moncloa. Esta vez no hay que limpiar despachos ni podar setos presidenciales: toca servirle un vermú a Pedro Sánchez mientras el presidente disfruta de uno de esos momentos de calma que, en Visto en redes, parecen sobrevivir a cualquier crisis.
El problema es que la tranquilidad dura poco. O debería.
Aparece José Manuel Albares vestido de Napoleón, dispuesto a comunicar al presidente que Europa empieza a tomarse bastante en serio las consecuencias de lo ocurrido en Ceuta. La caricatura convierte al ministro de Exteriores en un general preparado para una campaña continental, mientras Sánchez mantiene una actitud mucho más cercana a quien acaba de pedir otra ronda.
La escena tiene ahora un contexto especialmente oportuno. Tras la entrada masiva registrada en Ceuta, varios países europeos han abierto un debate sobre cómo responder ante episodios de presión migratoria sobre las fronteras exteriores, y España ha reclamado una mayor implicación política, financiera y operativa de la Unión Europea. El Gobierno también ha puesto en marcha medidas para reforzar la integración europea de Ceuta y Melilla.
Albares conquista Europa; Sánchez conquista el aperitivo
En el vídeo, Albares parece preparado para cruzar los Alpes si fuera necesario. Uniforme napoleónico, gesto grave y noticias de máxima importancia. Falta únicamente desplegar un mapa encima de una mesa y empezar a mover figuritas.
Sánchez, sin embargo, sigue en otra frecuencia. Vídeo vía instagram: froilan_rey_
Mientras su ministro le explica que el asunto de Marruecos ya tiene derivadas europeas, el presidente conserva esa serenidad que la sátira lleva hasta el absurdo: si Europa está preocupada, que Europa espere cinco minutos, porque el vermú se calienta.
Bolaños completa el cuadro atendiendo al presidente con la diligencia habitual de su personaje. En esta particular corte de Moncloa, uno trae los problemas internacionales y el otro las aceitunas.
Ceuta ya no es solo un asunto español
Fuera de la parodia, la crisis ha abierto un debate europeo bastante más serio. Alemania, Austria, Grecia y otros socios han planteado endurecer determinados mecanismos migratorios cuando una frontera exterior sufre una llegada masiva, mientras España reclama que situaciones como la vivida en Ceuta sean consideradas un desafío para el conjunto de la UE y no únicamente para el país afectado.
A eso se suma la próxima visita de Felipe VI y la reina Letizia a Ceuta y Melilla los días 13 y 14 de octubre, un desplazamiento de especial sensibilidad diplomática por las reivindicaciones históricas de Marruecos sobre ambas ciudades.
Material suficiente para que el Albares napoleónico del vídeo llegue al Falcón pensando que Europa está a punto de librar la batalla de Waterloo.
Pero Sánchez continúa tranquilo. Quizá demasiado. La sátira resume así su particular reparto de papeles: Albares prepara la campaña europea, Bolaños mantiene lleno el vaso y el presidente contempla la tormenta internacional desde la seguridad de su aperitivo.
Porque hay crisis que obligan a convocar reuniones extraordinarias. Y otras que, aparentemente, pueden esperar a que se termine el vermú.










