Mohamed VI envejece enfermo, muy enfermo… Marruecos cambia de caras y el reino se rearma. No con juguetes: sistemas antiaéreos israelíes, drones, munición, tecnología militar propia y una industria de defensa que crece deprisa.
Mientras tanto, España y Europa siguen poniendo dinero. Cooperación, fronteras, migración, vigilancia. Y Ceuta aún recuerda lo que significa vivir pegada a una verja cuando al otro lado alguien decide abrir o cerrar el grifo.

Marruecos tiene sus razones: Argelia, Sáhara, ambición regional, perfecto. Pero España también debería tener las suyas. Porque Ceuta y Melilla no son un mapa lejano. Son España. Y mientras nosotros debatimos si el vecino es socio, aliado o problema, Rabat compra radares, misiles y drones.
No hace falta entrar en pánico. Hace falta abrir los ojos. Europa paga. España paga. Marruecos se arma. Y los caballas miran desde primera fila. El rey algún día faltará. Las armas se quedarán.
pedro de aparicio y pérez de Lucentis…










