El movimiento Movember convierte noviembre en el mes de la concienciación sobre la salud masculina, con especial atención al cáncer de próstata y testicular, la salud mental y la prevención del suicidio. Los hombres viven una media de 4,9 años menos que las mujeres, una diferencia que, según los especialistas, está relacionada tanto con factores biológicos y hábitos perjudiciales como con barreras socioculturales que llevan a muchos varones a ocultar su malestar y retrasar la búsqueda de ayuda médica.
La brecha también se refleja en la salud mental. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) recogidos en la información facilitada, cerca del 75% de las muertes por suicidio corresponden a hombres. Ángel Peralbo, especialista en Psicología y miembro de Top Doctors Group, señala que los varones adultos representan solo un tercio de las personas que acuden a terapia en comparación con las mujeres. Además, suelen dar el paso cuando la situación se ha agravado o por insistencia de su pareja o familia.
Los problemas psicológicos masculinos no siempre se manifiestan mediante tristeza o expresiones explícitas de sufrimiento. La irritabilidad, los estallidos de ira, la hiperactividad laboral y las adicciones al alcohol o al juego pueden ser señales de alerta que el entorno normaliza. A ello se suma el denominado «síndrome de la red rota», por el que muchos hombres reducen sus amistades íntimas a partir de los 30 o 35 años y pierden parte de su red de apoyo emocional, lo que puede agravar las crisis personales.
El retraso en las consultas dificulta la detección de enfermedades
En el ámbito físico, los especialistas alertan de que el miedo al diagnóstico y los tabúes relacionados con la sexualidad llevan a muchos hombres a convivir durante meses o años con molestias urinarias o dificultades de erección sin acudir al médico. El doctor Josep Torremadé, director médico de Andrologia Barcelona by Taus Clinics, recuerda que el cáncer testicular es uno de los tumores más frecuentes entre los varones de 15 a 39 años y que su supervivencia supera el 95% cuando se detecta a tiempo. Por ello, recomienda consultar ante cualquier bulto, asimetría repentina, aumento de tamaño o sensación de pesadez, incluso si no existe dolor.
Las redes sociales también contribuyen a difundir prácticas sin respaldo científico, como el pheromone maxxing, una tendencia que promueve dejar de ducharse o prescindir del desodorante para supuestamente atraer a otras personas mediante feromonas. Torremadé advierte de que estas prácticas pueden favorecer irritaciones e infecciones y recuerda que los problemas de erección pueden ser una señal de enfermedades cardiovasculares, hipertensión, colesterol elevado o diabetes. Por su parte, Peralbo vincula estas modas con la inseguridad, la soledad y las carencias en educación afectivo-sexual. Movember busca así promover una cultura de prevención que permita a los hombres pedir ayuda a tiempo, tanto para cuidar su salud física como su bienestar emocional.
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