Prisa ha presentado la evolución de sus ingresos correspondientes a los nueve primeros meses de 2026, pero ha evitado ofrecer información sobre su beneficio. El grupo editor de El País ha comunicado a la CNMV una actualización de su facturación, que alcanza los 719 millones de euros, un 18% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior. Sin embargo, la información remitida el 29 de octubre se limita a la evolución comercial de sus negocios y no incluye datos sobre el resultado neto ni el EBITDA acumulado hasta septiembre.
La compañía atribuye buena parte del crecimiento a Santillana, cuya facturación se dispara un 32%, hasta los 402 millones de euros. Esta evolución está condicionada por el traslado a 2026 del 77% de la entrega del pedido PNLD de Ensino Médio de Brasil, inicialmente previsto para 2025. El negocio educativo también destaca el avance de sus sistemas de enseñanza, que alcanzan los 4,1 millones de suscripciones, un 15% más.
Por su parte, Prisa Media, su vertiente dedicada a los medios de comunicación, registra unos ingresos de 318 millones de euros, un 4% más que entre enero y septiembre del pasado año. La compañía destaca el comportamiento de la publicidad, que aporta 234 millones, un 2% más, así como el crecimiento de los suscriptores de El País, que se acercan al medio millón. El grupo también incorpora a sus cifras la consolidación de Grupo Radiópolis en México desde abril de 2026.
La deuda y las pérdidas siguen marcando el horizonte financiero
La ausencia de información sobre el beneficio llega después de que Prisa cerrara el primer semestre con unas pérdidas netas de 13 millones de euros, pese a elevar su EBITDA un 70%, hasta los 86 millones. En ese periodo, el grupo registró unos ingresos de 513 millones y una deuda financiera neta de 779 millones de euros, con una ratio de deuda neta sobre EBITDA de 3,78 veces. La compañía defendió entonces que avanzaba en su proceso de desapalancamiento y en la mejora de su generación de caja.
La situación financiera continúa siendo uno de los principales desafíos para la compañía que dirige Oughourlian, que arrastra un elevado endeudamiento y mantiene pérdidas en sus cuentas. Aunque el crecimiento de Santillana y la evolución de las suscripciones de El País aportan argumentos positivos a su negocio, la actualización de septiembre deja sin respuesta una de las cuestiones centrales para valorar la evolución del grupo: si el incremento de los ingresos se está traduciendo también en una mejora efectiva de su rentabilidad y de su capacidad para reducir deuda.
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