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La Carta de la Discordia

  • Published in PRSALUD

A continuación os ofrecemos el texto íntegro de la Carta abierta del Dr. Bartolomé García, Jefe de la Sección de Aparato Digestivo, al Director Gerente del Hospital Santa María del Rosell, D. Cástor Pedro Escribano Rebollo, que se publicó en La Verdad el pasado 28 de enero.

A continuación os ofrecemos el texto íntegro de la Carta abierta del Dr. Bartolomé García, Jefe de la Sección de Aparato Digestivo, al Director Gerente del Hospital Santa María del Rosell, D. Cástor Pedro Escribano Rebollo.

 

Estado Sr. D. Cástor Pedro Escribano

 

En relación a las desafortunadas declaraciones efectuadas usted al periódico La Verdad en el mes de diciembre, he tenido la prudencia de hablar con miembros de la Consejería de Sanidad y esperar durante un mes para ver si usted reflexionaba y corregía las mismas o en su defecto, arbitraba medidas para poder paliar las graves deficiencias que padecemos. Pasado este tiempo y no habiéndose producido  ni lo uno ni lo otro, me veo en la obligación de contestarle por dignidad personal y profesional, así como el bien de los pacientes, que diariamente atendemos. Y le contesto en el mismo medio en el que usted, de forma gratuita y para justificar su mala gestión, lo hizo.

 

En prer lugar, he de manifestarle que el único responsable de la gestión hospitalaria y listas de espera es usted como director gerente, no el jefe de una  ni el pinche de cocina. Usted es el que arbitra los medios y personal que utilizamos a diario y no los trabajadores del hospital, que sotamos día a día la gran presión asistencial con déficit de personal e infraestructura.

 

Su prera premisa como gerente sería alentar, ayudar y proteger a estos trabajadores que son el alma de la sanidad, así como habilitar los medios necesarios para asegurar una asistencia digna y acorde a la población que atendemos y tener un proyecto de futuro para nuestro hospital, cosas que ni hace ni tiene. Me parece gravíso que usted intente achacar, en un medio público, a otros sus responsabilidades. Esto lo único que denota es su falta de talla y preparación para el cargo que ocupa.

 

Dice usted que “las largas listas de espera y el envío de pacientes a otros hospitales y clínicas se deba a un problema de organización de gestión míos” y “se felicita haber resuelto el inconveniente”.

 

Mire usted, en el año 2003, gracias al esfuerzo sobrehumano de los magníficos profesionales que tengo el orgullo de dirigir, la Unidad de Endoscopias no tenía demoras en su actividad, ni había que pagar ampliación de jornada como ocurría en la Arrixaca o en el Hospital Morales Meseguer.

 

Esperando respuesta

 

Se le remitió un estudio de la gran sobrecarga de trabajo que sotábamos, solicitándole mantener una reunión, escribo textualmente “de cara a planificar la política asistencial que debemos seguir, valorando la contratación de recursos humanos para que la lista de espera no se desvíe de la política sanitaria marcada la Consejería de Sanidad de nuestra Comunidad, y que sea lo más beneficiosamente posible para el Servicio Murciano de Salud, que la derivación de pacientes a clínicas concertadas o prolongación de  jornadas”. Todavía estoy esperando una respuesta.

 

En el año 2004, sin tener ni siquiera la deferencia de comunicárnoslo para hacer una planificación, comenzaron usted y su director médico, Don Juan José Pedreño Saura, a derivar pacientes a clínicas privadas pagando más del doble (actualmente pagan más del cuádruple en algunas exploraciones) de lo que costaría realizarlas en nuestro hospital. Esto motivó que, con fecha 31004, se le remitiera a su director médico una carta con registro de entrada 008657, en la que se le manifestaba (escribo textualmente) “el malestar y disconformidad la sobrecarga asistencial que sotábamos, así como el abordaje y concierno de estos problemas en nuestra especialidad”.

 

Continúa más abajo: “Todo el personal de la sección ha mostrado siempre su disposición y afán de colaboración, incluyendo si fuera preciso la ampliación de actividad laboral en otra franja horaria sin detrento de la actividad realizada la mañana como esa Dirección conoce”. Todas las medidas propuestas esta Sección para planificar la actividad asistencial, evitar listas de espera y disminuir costes, temas que nos preocupan, no han sido  acogidas esa Dirección con la misma sensibilidad. Pero ante nuestra sorpresa y ante la desinformación desde esa Dirección se ha preferido durante los últos meses derivar a pacientes a centros concertados dentro y fuera de nuestra ciudad (según nos informan los pacientes). Todo ello con las consiguientes molestias para el enfermo y evitando así una optización y aprovechamiento de nuestros recursos, generando un mayor costo sanitario y debiendo en ocasiones el enfermo volver a nosotros otra vez para que le repitamos la exploración para realizar terapéutica o otros motivos”… No hubo respuesta.

 

 

Demora y reclamaciones

 

Como usted conoce, con fecha 13305 y después de comunicarlo de forma oral mil veces, se remitió otra carta a su director médico indicándole que no me podía responsabilizar de las demoras, reclamaciones y problemas que surgían falta de infraestructura. Igualmente, con fecha 30 de septiembre de 2005 y con registro de entrada 008041, le comuniqué igualmente al director médico que (escribo textualmente) “nuestros medios eran insuficientes, debiendo estar suspendiendo continuamente exploraciones programadas carencia de infraestructura, generando costes tantes (estancias hospitalarias, fármacos, etc.), ansiedad en los pacientes, listas de espera tantes y, lo que es más grave, poniendo en riesgo la salud de los enfermos” (omito voluntariamente la frase posterior para no crear alarma social).

 

La carta continúa diciéndole que “ lo anteriormente expuesto y como he notificado en otras ocasiones, no puedo responsabilizarme de las reclamaciones, demoras, suspensiones de pruebas, etc. debidas a carencias de medios y personal. Dado que, desde mi punto de vista, las probables soluciones (como he manifestado en varias ocasiones) son sencillas y no costosas, quedo a su disposición si considera otuno tomarlas en cuenta”. No hubo tampoco respuesta de su director médico, como en todas las cartas y problemas que se le plantearon. No obstante, ello, en el hospital es conocido como el que escucha, no contesta y no resuelve.

 

Usted y su director médico tienen un interés inusitado mandar pacientes a clínicas concertadas, sin consultar con nadie, sin seguir algún criterio lógico como gravedad del proceso del paciente, tiempo en lista de espera, etc. Están ustedes gastando auténticas fortunas sin resolver ningún problema y tendiendo que sotar los pacientes demoras de hasta 10 y 12 meses. ¿Qué inconvenientes han solucionado ustedes?

 

 

Recursos desaprovechados

 

Están ustedes desaprovechando nuestros recursos, citándonos incluso en actividad de tarde menos pacientes de los que podemos atender y derivándolos a clínicas concertadas. No nos dejan que planifiquemos las agendas… en fin, hacen lo que quieren y luego culpan a los demás. ¿Y usted se felicita en el periódico de haber disminuido la lista de espera? Pregúntele igualmente a los familiares de los pacientes que usted y su director médico han mandado fuera sin ser urgentes, estando ya programados para intervenciones en nuestro hospital, su grado de satisfacción, pregúnteselo”.

 

Dice usted que soy “una persona taada la  dirección y que hemos renovado todas las torres de endoscopia hace unos meses que le concedemos todo lo que pide”. Mire usted:

 

si me concede todo lo que pido ¿ qué he tenido incluso que llevarme material de mi casa para atender a pacientes del hospital? ¿ qué tenía que pedir prestado a la casa comercial el material para extraer los balones intragástricos? ¿ qúe  cuando la casa comercial se hartó y le solicité que comprara dos kits compró usted sólo uno? ¿ha pensado lo que pasaría si en plena extracción del balón se rompe el kit? ¿sabe la responsabilidad y la presión que eso significa para un médico? ¿Es mucho pedir tener un kit de repuesto si surge algún deterioro del mismo durante una intervención?

 

Igualmente, invito a todos los medios de comunicación a que acudan a la Unidad de Endoscopias a que vean esas torres que usted dice que han renovado que en Cartagena no están. Las que tenemos son antiguas y oxidadas.

 

Referente a este tema quiero decirle: En el año 2003 se pagaron 39 235 euros en concepto de reparaciones, dada la antigüedad del material. Le indiqué a usted que hiciera un contrato de manteniento (como tienen otros hospitales) 40 000 euros para el 2004, haciéndome caso omiso. Ese año gastó 87 989,70 euros en reparaciones.

 

Para el año 2005, usted (como es su costumbre y sin dejarse asesorar nosotros) quería sacar un concurso de manteniento de 100 000 euros anuales. Como consta en la carta que le envié a su director de gestión con fecha 070305, nº 002042, le indiqué que con ese dinero se podía no firmar no sólo un contrato de manteniento, sino uno de manteniento y reposición de todo el material que disponemos en la Unidad. Eso es así puesto que existían dos casas comerciales que esa cantidad de dinero nos ponían todo el material nuevo y se hacían cargo de todas las reparaciones, mientras que la casa con la que usted quería firmar el contrato exclusivamente de manteniento cobraba 124 000 euros. Bien, pues ha estado pagando reparaciones durante todo el 2005 y a finales del año pasado sacó un contrato sólo de manteniento dos años renovables otros dos 124.000 euros (96000 más de lo que le propuse), que igualmente le puedo mostrar.

 

Por no concedernos nada en los tres últos años, no nos han concedido ni un lugar digno para poder reunirnos y hacer sesiones clínicas de nuestros pacientes. Estamos sotando algunas situaciones que dañan nuestra salud y potencialmente la de los enfermos. Por ponerle un ejemplo, le hemos pedido durante años y en múltiples ocasiones, que cambie de lugar el monitor de radiología o que compre uno que cuesta 300 euros, así como que compre una mesa (que cuesta unos 720 euros) para poner el material y evitar riesgos de infección a nuestros enfermos: y no nos ha hecho ni caso. Con fecha 24 de octubre de 2005 se puso en conociento de salud laboral, quienes nos comunican le mandaron un informe con fotos. Y usted sin resolver el problema, como tantos otros ¡qué preocupación tiene la salud de sus trabajadores y de sus pacientes!

 

Somos el único hospital de España en el que se nos castiga y obliga posición de un director médico a tener que asumir dobles funciones cuando estamos de guardia de Medicina Interna. En todos los hospitales con rango igual o superior al nuestro existe una persona diaria localizada para realizar la endoscopia urgente; en el nuestro no.

 

Fuos pioneros en España en hacer cirugía endoscópica del reflujo a pacientes seleccionados y otras técnicas, y tuvos que suspender el programa dado que usted y su director médico no quisieron comprar un manómetro y un phmetro para controlar a los enfermos, y que costaban unos 12000 euros.

 

Teníamos el prestigio y el orgullo (sin menoscabo de la atención a ciertos a nuestros enfermos) de recibir a otros pacientes de diferentes comunidades, y su equipo de dirección se ha encargado de rechazar sistemáticamente todas las peticiones que llegaban de fuera sin ni siquiera comunicárnosla. Han denegado incluso la asistencia a pacientes de Cartagena remitidos compañías privadas, etc.

 

Durante todo el año 2005, no me han pasado información de actividad de la Sección (ingresos, estancias, pacientes atendidos, lista de espera, etc) prescindible para el buen funcionamiento de la misma, pese a solicitarlo carta y con registro de entrada a su director médico…Y usted me tacha de ser un mado y un mal gestor.

 

Corregir deficiencias

Sabemos del gran esfuerzo que está realizando la Consejería de Sanidad para corregir deficiencias que padecemos y para que no existan listas de espera, así como de su apuesta que seamos el segundo hospital de la Comunidad y las grandes ataciones económicas que realiza. Sin embargo, cada vez que surge un problema usted dice: “Murcia no me manda dinero”, “Murcia no quiere”, “no hay presupuesto”… No me extraña que no haya presupuesto al ver cómo emplea el dinero público y cuán brillante es su labor gestora. Con personas como usted y su director médico dirigiendo nuestro hospital, se están cargando el esfuerzo y las inversiones que realiza nuestra Consejería. Hasta dudo de que la información que pasan ustedes a Consejería sea veraz, pues al decirle al director médico las demoras de algunas exploraciones me ha contestado: “A mí eso no me ta que me lo pide la Consejería”.

 

Como usted conoce, yo podría estar en otros hospitales de España tanto públicos como privados que tienen un gran prestigio. Sin embargo, decidí quedarme en mi tierra con el único interés, y el reto de continuar con la labor de mi precursor en el cargo, planificando una Sección de acuerdo a la población que atendemos y optizando al máxo los recursos humanos y económicos disponibles. Una Sección en la que podamos tratar dignamente a nuestros enfermos y de la que podamos sentirnos orgullosos, tanto cargos directivos, personal sanitario como pacientes. Ese es mi único interés. Todos los meses cobro el mismo sueldo, trabaje más o menos, o sean más o menos complejos los pacientes que atiendo. El interés de usted es mantenerse en el sillón a toda costa.

 

Cargos transitorios

 

Lo que sí puedo decirle, para terminar, es que puedo aguantar que me niegue el pan y la sal, que me amenace –como ha hecho en múltiples ocasiones con cesarme, que intente humillarme ofreciendo la jefatura a otras personas incluso de fuera de nuestro hospital que agradecieran el favor prestado, que me bloquee no facilitándome ningún tipo de información, no dejándome planificar la Sección ni tomando ninguna decisión. Que usted y su director médico hayan destrozado todo el trabajo y prestigio que años anteriores con mucho sacrificio y esfuerzo hemos ganado y… tantas y tantas cosas.

 

Ustedes con cargos políticos transitorios. Nosotros, sin embargo, estamos siempre aquí preocupándonos nuestro hospital y nuestros pacientes. Pero sabe que soy hombre de palabra, sin miedo y fielmente creyente de las cosas justas, lo que no le voy a consentir ni a usted ni a su director médico –aunque me cueste el cargo, múltiples problemas y hasta la salud que le quiten prestaciones sanitarias a la población que atendemos, que les sometan a largas listas de espera, a idas y venidas en colas y centros de citaciones, que les condenen a una asistencia sanitaria deficitaria y mediocre y que jueguen con la salud, el sufriento y el dolor de nuestros pacientes y familiares.

 

No estoy dispuesto a estar todos los días en los medios de comunicación, con cartas y desmentidos, lo que me reservo la opción de convocar a los medios públicos, fuerzas sociales y medios de comunicación de nuestra ciudad para rendirles cuentas del trabajo realizado y presentarles todos los documentos aludidos, y otros, sobre los problemas que padecemos a diario.

 

Dr. Bartolomé García

Jefe de Sección de aparato Digestivo

Hospital de Santa María del Rosell

 

 

 

 

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