jueves, 8 diciembre, 2022

MÁS MADERA

La Nueva Comunicación y las fronteras violadas de las distintas disciplinas, la mezcla, el riesgo… Hace unos años, veinte, se comunicaba de una forma que era la entendida reconocida y al uso. Los que se hicieron grandes de aquella, herederos de los pagadores de la libertad de expresión, y padres de una realidad que ha conseguido un alto grado de amorfismo social. Desigualdad en el entendimiento de los distintos estratos, que siempre han sido manipulados. Las consultoras de Comunicación caminan trochas y enredos que son los que las empresas tienen que hacer para aparentar y poder seguir machacando para conseguir una saneada cuenta de beneficios para que se lo lleven los de siempre. ¡Viva Ortega dirán los hermanos de la pareja de Galapagar!

Recuerdo a los de Philips Morris, a los que pillamos en un enredo inconfesable, creo recordar que su competente dircom era un tal Jorge Cachinero. La empresa, como las farmacéuticas, violaban sistemáticamente cualquier código, incluido el deontológico. Hoy en este maravilloso avance para que todo permanezca, estas grandes empresas tienen sus compilances, que se ocupan de hacer desde el cielo verdad en la tierra. El problema es el origen de los acontecimientos, que no es otro que la explotación de los trabajadores a través de ETTs… el plazo da igual, la remuneración ni te cuento, de los horarios mejor no hablar…. ¡Ahhhhh! Que me estreso. Y como dice mi amiga la doctora Guadalupe: ‘Es mejor una bachata que otra consulta de locuras e incomprensión’, aunque sea para dejar de fumar.

Hoy las consultoras de Comunicación navegan entre las grandes ventas del sector. Adquisiciones y compras que llevarían a los anglos a copar el mercado mundial, perdiendo el genio de lo latino, si no fuera por empresarios de fuste que apuestan por el progreso de lo nuestro. Empresas que intentan pasar el reto de dejar de ser pequeñas, de ser el sueño de unos cuantos locos de esto, a crecer y complicarse más la existencia… Porque aquellas que llegan han de saber que la contratación con determinadas empresas conlleva un plus de gratificación y de silencio necesario. ‘Da igual, a mi me pagan bien’. Pues eso. Y, otros que estarán desde dentro pensando como ‘levantar’ tal o cual cliente para abandonar el barco cual rata al uso.

El compromiso ha de ser mayor. En España existen empresas (a la cabeza me vienen más de 10) que son capaces de navegar en tempestad, y saben guardar la ropa a la espera de los pactos en cadena. Detrás de una empresa, o de un partido político que se precie, tiene que haber necesariamente estrategia y comunicación. Y, en esto somos los primeros. ¡Os lo juro!

Pedro Aparicio Pérez
Editor de prnoticias.com
PeriodistO

 

Noticias recientes

Newsletter
Logo prnoticias

Suscríbete a nuestro newsletter!

Recibirás nuestro boletín de noticias y contenido exclusivo.