La descolonización de los museos en el Estado español ha entrado recientemente en el debate público dentro del ámbito cultural y político, luego de que el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, anunciara la intención del Gobierno de “revisar las colecciones” de los museos nacionales para “superar su marco colonial”.
La iniciativa ya se investiga e implementa en buena parte de los museos europeos, pero en España: ¿Cuáles son las claves para entender la polémica de la descolonización de los museos, que implica la retirada de los restos humanos?
1. ¿Qué significa la descolonización de los museos?
Se trata de un proceso que busca revisar y replantear el relato de los museos, especialmente aquellos con colecciones provenientes de antiguas colonias. Implica reconocer el contexto de adquisición de los objetos, dar más voz a las comunidades de origen y, en algunos casos, devolver piezas a sus países de procedencia, entre ellas, los restos humanos, uno de los puntos más polémicos, entre la ética y la política.
El procedimiento obliga a analizar cómo fueron adquiridas las piezas, si fueron saqueadas, robadas o tomadas en contextos de explotación colonial. La propuesta considera que exponer momias, cráneos o esqueletos puede ser considerado una falta de respeto a los fallecidos y sus descendientes, atendiendo a la demanda de algunas comunidades americanas y africanas de enterrarlos según sus tradiciones.
2. ¿Cuáles son en España los museos en el punto de mira?
En España, los principales museos afectados por este debate son: Museo de América, situado en Madrid, que alberga piezas precolombinas y objetos de la colonización española en América. Y el Museo Nacional de Antropología, también en Madrid, que contiene colecciones de culturas africanas, asiáticas y americanas, algunas obtenidas en contextos coloniales. También está el Museo Arqueológico Nacional, igualmente en Madrid, que posee artefactos egipcios y piezas de otras civilizaciones que podrían ser reclamadas.
Pero la acción ha comenzado por el Museo Canario. El Ministerio de Cultura ha decidido retirar de este la momia guanche del Barranco de Erques para que regrese a Tenerife. Sin embargo, en lugar de regresar a su tierra, la momia ha sido trasladada a un almacén del Museo Arqueológico Nacional de Madrid. Y así, internamente, la polémica está servida.
3. ¿De cuáles museos europeos se han devuelto piezas a sus países de origen?
Hasta el momento, Francia ha devuelto piezas a Benín y Senegal. En Reino Unido, el Museo Británico enfrenta presión para devolver los Mármoles del Partenón y objetos saqueados de África. Y Alemania ha restituido los Bronces de Benín a Nigeria.
En el caso de Francia, por ejemplo, la medida ha tenido repercusión nacional e internacional. La restitución de 26 piezas del Tesoro del rey Behanzin a Benín, saqueados durante la colonización, ha generado discusiones sobre la inalienabilidad de las colecciones públicas francesas y la necesidad de revisar la legislación para permitir tales devoluciones. A nivel internacional, la decisión está incentivando a otros países a seguir sus pasos, promoviendo un movimiento global hacia la descolonización de museos.
4. ¿Cuál es la postura del Gobierno de España, y la oposición, ante esta iniciativa?
El ministro Ernest Urtasun ha impulsado una revisión de las colecciones estatales para evaluar posibles devoluciones y cambios en la narrativa museística. Su enfoque prioriza la transparencia en la procedencia de los objetos y la colaboración con los países de origen.
Pero el Partido Popular ha expresado su oposición. Cuestionan la pertinencia de la medida, argumentando que España no tuvo colonias en el sentido tradicional y que, por lo tanto, no es necesario aplicar políticas de descolonización en sus museos. Lo consideran una maniobra de distracción de los verdaderos problemas que enfrentan los museos, y el país.
5. ¿Qué desafíos enfrenta la descolonización en España?
En España, el principal desafío es la falta de legislación clara. No hay una norma específica que regule la restitución de bienes culturales. También destaca la resistencia institucional, porque algunos museos defienden la permanencia de las piezas alegando su valor educativo y patrimonial.
Otro desafío serían las reclamaciones futuras. Si España comienza a devolver piezas, podrían aumentar las solicitudes de otros países. Este proceso forma parte de un debate más amplio sobre la memoria histórica, el colonialismo y la ética en la conservación del patrimonio cultural, que ya veremos más adelante, si prospera la iniciativa.
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