La izquierda española tiene una habilidad casi artística para tropezar con la misma piedra… y luego convocar una asamblea para analizar la piedra. La última ocurrencia viene de la mano de Gabriel Rufián, que ha decidido que la solución al “ciclo de derechización” que, según él, se cierne sobre España pasa por resucitar un concepto con aroma a naftalina histórica: un “frente popular” a la izquierda del PSOE. Un gran paraguas bajo el que quepan todos: Sumar, Izquierda Unida, Podemos, ERC, EH Bildu, BNG, Compromís, Chunta Aragonesista, Més per Mallorca, Adelante Andalucía, Los Verdes, Drago Canarias y cualquier asociación vecinal con presidente comunista que se deje convencer.
La foto que se imagina es clara: una reedición del Frente Popular de 1936, con él como nuevo Manuel Azaña, liderando la resistencia frente al centro derecha. En Cataluña -jajajaja-, y, en Valencia, lo llamarían “Front d’esquerres”, que siempre suena más épico. La pregunta no es si la historia rima, sino si aquí directamente se ha cambiado de playlist.
Conviene recordar que hablamos del mismo Rufián que hace once años prometió solemnemente que en 18 meses dejaría su escaño para regresar a la República Catalana. Dieciocho meses que, como los yogures, tienen fecha de caducidad… pero nunca se consumieron. También es el mismo que proclamaba que al centro derecha había que plantarle cara “en su casa y en su cara” para decirle que habían perdido. La épica parlamentaria siempre luce mejor con micrófono y focos.
Y sí, también es el mismo que meses antes de aterrizar en el Congreso fue despedido de su trabajo por absentismo laboral, justificando sus ausencias con excusas familiares. Un detalle incómodo que suele desaparecer en las biografías oficiales, pero que no deja de ser revelador cuando se habla de liderazgo, constancia y responsabilidad.
El plan de lanzamiento del Nuevo Frente -cómo Fuerza Nueva, pero al revés- tiene incluso aire de gira musical. El arranque está previsto con una charla el 18 de febrero junto a Emilio Delgado, dirigente de Más Madrid que últimamente ha encontrado su hueco en tertulias televisivas, aunque resulta repetitivo y un pelín pesado -besos querido Emilio desde este espacio de concordia-. Más que una refundación ideológica, parece la presentación de un tour. Rufián hace un llamamiento casi místico: “lo que viene no se para con siglas, se para con pueblos”. La frase tiene fuerza de pancarta, aunque la realidad sea bastante menos poética.
Porque lo cierto es que la izquierda no ha tardado en mirar la propuesta con el entusiasmo de quien recibe una invitación a una boda de su ex. Ni Unidas Podemos ni Izquierda Unida están por la labor de abrazar el experimento. El propio Antonio Maíllo, líder de Izquierda Unida, ha sido claro: nada de hiperliderazgos, nada de personalismos, que la gente está harta de “telenovelas de la izquierda”. Traducido: gracias, pero no a los tucanes que se acerquen a abrevar… Y ¿Baldoví? Calla, canalla.
Mientras tanto, el espacio a la izquierda del PSOE sigue a garrotazos. Yolanda Díaz no parece dispuesta a ceder ante las presiones de Irene Montero, cuya relación con Sumar es ya un culebrón con varias temporadas. Pretender que todos ellos se abracen bajo el liderazgo de Rufián suena más a fantasía que a estrategia. Dicen que el sueño del Rufián produce monstruos, ¿a qué se referirá?
Por si fuera poco, la idea tampoco ha sido aplaudida en casa. Elisenda Alamany no tardó en recordar que el ámbito de ERC es Cataluña y que nadie desde Madrid decide su estrategia.
Un mensaje diplomático que, en esencia, viene a decir: no nos metas en tu película. Y desde el País Vasco, Arnaldo Otegi -el amigo de las hormigas y de Txpote (vaya panda)- ha señalado que la propuesta no es viable. Cuando ni tus socios naturales te compran el relato, quizá el problema no sea el público, sino el guión que hace aguas.
Además, hay un detalle incómodo que rara vez se menciona en estas proclamas épicas: la fuga de voto hacia Vox. Parte del electorado tradicional de Sumar, Izquierda Unida o Podemos -agricultores, pescadores, trabajadores que no viven en burbujas universitarias- sienten que sus preocupaciones materiales, no encuentran eco en una agenda centrada casi exclusivamente en batallas culturales. No es que rechacen los derechos LGTBI; es que quieren hablar también de precios, impuestos, combustible y supervivencia. Y cuando no se sienten escuchados, buscan otras opciones.
Así que el “Frente Popular” nace con más escepticismo que ilusión. Antonio Ferreras podrá ponerle el foco mediático que quiera, pero la criatura ha llegado al mundo sin respiración política. Demasiadas siglas, demasiados egos, demasiadas cuentas pendientes. Y un líder que se imagina heredero de Azaña, cuando apenas consigue alinear a los suyos.
Quizá el problema no sea la falta de unidad, sino la ausencia de autocrítica. Tal vez antes de convocar un nuevo Frente, habría que preguntarse por qué el electorado se está yendo. Pero eso exige menos épica y más análisis, menos micrófono y más calle. Y eso, por ahora, no parece estar en el guión de este espectáculo de variedades.
Los de Compromis se quedan sin relato, la calle no les cree. Baldoví está desintegrado y eso que el PP es torpe y no busca su Aquiles. Pero, de momento, La llegada del Rufián a estos lares, como charnego documentado, volverá a remover las conciencias de los durmientes que esperan ser activados para salir a…
José Antonio Rulfo
pedro de aparicio y pérez de Lucentis
con la inestimable colaboración del
conde de Paiporta y señor de Catarroja
1.2 PARA SENTIR CON LA MENTE ALGO PARECIDO
una casa y un techo en una cocina desordenada un hogar
frontispicio de mi cuna con mis infantiles viñetas
ojos sin color y cuerpos destilando en negro
me sacan y me salgo ruído coches humo gentes
flores de jarrón marchitas su olor me inunda
ruido de cacerolas que convierto en canto de sirenas
música inventada de órgano catedralicio se mueven mis dedos
suelo y mundo al revés en mesa sangrando átona
una luz que no es se queja de ternura con beso en llagas
duele mi cuello y agarran mis pies uñas de guante de almidón
frío de lápida de tercera bañada por una tenue luminaria amarilla
no entiendo vienen a ahogarme soy el primero de una fila sin fin
de Capitulero en Luna
universo 1
doceta 2
Escrito con Mí ‘Inteligencia de Anormal’ (MIA)…










