El Festival Jóvenes Tocados por la Publicidad de la Universidad Nebrija celebrará el próximo 14 de abril, en el Gran Teatro CaixaBank Príncipe Pío de Madrid, su XXII edición. Considerado el festival universitario más longevo de España, el evento volverá a reunir a estudiantes, agencias, anunciantes y profesionales del sector para reconocer las piezas publicitarias que mejor han sabido impactar y conectar con la Generación Z durante el último año. Bajo el concepto “Aprende de los Z”, esta edición pone el foco en comprender a este público desde dentro, frente a una industria que a menudo se dirige a ellos de forma forzada o poco auténtica.
Con un enfoque alineado con los códigos culturales y el lenguaje digital de esta generación, el festival premiará campañas que logren una conexión genuina, destacando categorías como Social Content, Craft, Copy, Branded Content y Silver. Además, se otorgarán reconocimientos especiales como el Premio Alumni, el Premio Trayectoria —que este año recae en Rafa Antón—, y los galardones Joven Tocado y Gran Tocado. Con el apoyo de empresas colaboradoras y medios especializados, el festival se consolida como un punto de encuentro clave entre el talento joven y los profesionales que ya están construyendo el presente y el futuro de la comunicación.
Para hablar de este festival, nadie mejor que su directora general, Amalia Cárdaba López. Con ella conversamos no solo para profundizar en los detalles de esta iniciativa, sino también movidos por el compromiso de PRNoticias con el impulso y la visibilidad de proyectos que apuestan por el talento joven y el futuro de la comunicación. La acompaña un equipazo, entre ellos, Claudia Vivar, Natasha Olsson y Luis Gónzalez. Puro talento.
¿Qué significa para ti, y para ustedes, formar parte de la organización de un festival como Jóvenes Tocados por la Publicidad?
Formar parte de la organización de Tocados es una oportunidad enorme. Una oportunidad de aprender, de acercarnos a la realidad de la industria y de trabajar con personas que están haciendo cosas importantes. Pero también es una oportunidad de crear algo propio, algo real. De ver cómo una idea en la que crees se convierte en un proyecto grande, relevante y con impacto.
¿Cuál es la visión que tienen los estudiantes detrás de esta edición del festival?
Desde el principio teníamos claro que queríamos hacer una edición muy nuestra, que reflejara lo que somos y lo que nos preocupa como estudiantes y como futuros profesionales. De esa idea nació el concepto. Unimos nuestras inquietudes con la realidad de la industria publicitaria y surgió “Aprende de los Z”: una invitación a escuchar, a entender y a aprender de una generación que ya forma parte activa del presente.
¿Por qué creen que es importante que un festival se centre en la Generación Z?
No hay ninguna duda de que la industria se quiere dirigir constantemente a las generación Z. Es lo que se demanda ahora. Nosotras mismas lo vemos muy a menudo. Marcas que se acercan a nosotras a preguntarnos como queremos que nos hablen. Marcas que intentan hablarnos pero no terminan de encajar. Muchas veces se dice que somos una generación complicada. Y por eso mismo queríamos convertir el Tocados de este año en un aprendizaje literal. La industria demanda información sobre los Z. Que mejor que sea desde Tocados.
¿Qué características de esta generación consideran más relevantes para que las campañas conecten con ellos?
Somos una generación que ha crecido con Internet, es indudable. No somos la generación que ha nacido con una Tablet entre las manos, que a veces se nos confunde con ellos. Nos hemos desarrollado como personas a la que vez que el mundo se desarrollaba tecnológicamente. Hemos vivido situaciones muy increíbles en los años mas formativos de nuestras vidas. Todo esto ha hecho que seamos una generación diferente. No vamos a conectar nunca con cosas o narrativas irreales. Somos muy fans del sarcasmo porque es el lenguaje que hemos usado en esas etapas complejas. Nos gusta cosas que hablen como nosotros, pero no que lo hagan como si se rieran de nosotros.
¿Cómo ayuda el concepto “Aprende de los Z” a que la comunicación publicitaria sea más auténtica?
“Aprende de los Z” pone el foco en escuchar antes de hablar. Muchas veces la comunicación falla porque se construye desde fuera, desde la suposición, y no desde la experiencia real. Con este concepto queremos darle la vuelta: que la industria se acerque a la Generación Z no solo para impactarla, sino para entenderla. Cuando escuchas de verdad, la comunicación se vuelve más honesta, más natural y, sobre todo, más relevante.
¿Qué aportan los jóvenes creativos a la industria publicitaria que quizás los profesionales más veteranos no ofrecen?
Los jóvenes creativos aportamos una mirada menos condicionada y más dispuesta a cuestionar lo que ya existe. Venimos con referencias culturales distintas, con otras formas de consumir contenido y con una relación muy natural con la velocidad a la que cambian las cosas. También solemos tener menos miedo a equivocarnos o a probar ideas que no siguen las reglas tradicionales. A veces eso puede generar fricción, porque no siempre compartimos los mismos códigos o formas de trabajar, pero precisamente ahí aparece el valor: en poner en duda lo establecido y en abrir conversaciones nuevas. La industria por supuesto necesita experiencia, pero también necesita incomodarse un poco para no quedarse atrás.
¿Qué aprendizajes esperan que los asistentes (profesionales y estudiantes) se lleven del festival?
Nos gustaría que se llevaran preguntas más que respuestas cerradas. Que salgan con una mirada más crítica, más curiosa y con ganas de entender mejor a la Generación Z. También queremos que vean que los estudiantes somos capaces de crear cosas grandes, reales y profesionales.
¿Cómo creen que este tipo de eventos puede influir en la forma en que las marcas se comunican con la Generación Z?
Puede influir generando conversación y acercando realidades. Un festival como este crea un espacio donde la industria y los jóvenes pueden encontrarse de forma directa, sin filtros. Cuando las marcas escuchan testimonios reales, ven proyectos hechos por estudiantes y entienden nuestras inquietudes, es más fácil que adapten su comunicación y la hagan más auténtica.
¿Qué desafíos enfrentan los estudiantes al organizar un festival de esta magnitud y cómo los superan para lograr un evento exitoso?
El mayor desafío es la responsabilidad. Estamos gestionando un proyecto real, con tiempos, expectativas y muchas personas implicadas. También aprendemos a coordinar equipos, tomar decisiones y resolver problemas que no siempre habíamos vivido antes. También aparece la presión de estar a la altura de las expectativas. Sabemos que el festival tiene una trayectoria, una reputación y una comunidad que espera un nivel alto, y eso obliga a ser muy exigentes con cada detalle. Hay momentos de incertidumbre, de cansancio y de tener que resolver problemas rápidamente, muchas veces sin haberlo hecho antes. Lo superamos aprendiendo. Nos apoyamos mucho en la organización, en la planificación y en la capacidad de adaptarnos cuando algo cambia o no sale como esperábamos. Al final, la clave está en mantener la calma, tomar decisiones y seguir avanzando, incluso cuando el proceso se vuelve más complejo de lo previsto.
¿Qué huella quieren dejar este año en el festival?
Nos gustaría que esta edición se recuerde como una edición valiente y honesta. Una edición que abrió conversaciones necesarias y que puso sobre la mesa nuevas formas de entender la comunicación. Queremos dejar la sensación de que los estudiantes no solo participamos en la industria, sino que también podemos impulsarla, cuestionarla y hacerla evolucionar. Si conseguimos que alguien salga del festival pensando de forma diferente, entonces habremos dejado huella.
Seguiremos Informando…










