El Hospital Universitario Rey Juan Carlos -hospital público de la Comunidad de Madrid- ha realizado recientemente con éxito su primera duodenopancreatectomía cefálica robótica, una de las intervenciones más complejas de la cirugía digestiva y hepatobiliopancreática, indicada en pacientes seleccionados con tumores localizados en el área periampular, la cabeza del páncreas, la vía biliar distal, la ampolla de Vater o el duodeno.
Concretamente, la intervención se llevó a cabo en una paciente de 71 años y permitió extirpar, mediante abordaje robótico, la cabeza del páncreas, parte del estómago, la vesícula biliar, la vía biliar extrahepática, el duodeno, los primeros centímetros del yeyuno y los ganglios regionales próximos a esta zona anatómica.
La evolución postoperatoria fue favorable: “la paciente permaneció ingresada ocho días y no presentó complicaciones quirúrgicas”, explica el Dr. Camilo Castellón Pavón, jefe asociado del Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo del hospital mostoleño, quien lideró la intervención, con la participación de las doctoras Ana Muñoz y María Galindo, ambas especialistas del mismo servicio, la ayuda del Dr. Pazos, residente del servicio, y la tutorización del Dr. Benedetto Ielpo, del Hospital del Mar de Barcelona y referente nacional en cirugía pancreática robótica.
Precisión robótica para una técnica de gran complejidad
“Se trata de una técnica de gran complejidad, que requiere amplia experiencia tanto en cirugía pancreática abierta como en cirugía robótica, porque siempre hay que estar preparado para completar el procedimiento por vía abierta si fuera necesario”, explica el Dr. Castellón. La intervención se prolongó durante nueve horas y supuso un nuevo paso en la consolidación del Programa de Cirugía Robótica del Rey Juan Carlos, que cada vez incorpora procedimientos más complejos a su cartera de servicios.
El páncreas es uno de los órganos más exigentes desde el punto de vista quirúrgico por su localización profunda, en el retroperitoneo, y por su relación con estructuras vasculares de gran calibre, como la arteria mesentérica superior, la vena mesentérica superior y la vena cava inferior. A ello se suma la necesidad de realizar reconstrucciones y suturas de gran precisión en conductos de muy pequeño calibre, como el conducto pancreático.
En este contexto, la cirugía robótica ofrece ventajas relevantes frente al abordaje abierto y a la laparoscopia convencional. Según el Dr. Castellón, “la visión tridimensional y magnificada, junto con la eliminación del temblor y la gran precisión del instrumental, resultan especialmente importantes cuando hay que realizar uniones sobre estructuras de apenas dos o tres milímetros”.
Desde el punto de vista clínico, el abordaje robótico permite obtener resultados oncológicos equiparables a los de la cirugía abierta en los pacientes adecuados, con un menor sangrado, menos dolor postoperatorio, incisiones más pequeñas, menor riesgo de hernia o eventración asociado a grandes incisiones y una recuperación más rápida, lo que se traduce en una menor estancia hospitalaria y una mejor experiencia de paciente.
Pacientes seleccionados y centralización de la experiencia
La duodenopancreatectomía cefálica robótica no está indicada para todos los pacientes, sino en casos seleccionados, especialmente en pacientes no muy obesos, sin cirugías abdominales previas relevantes -sobre todo en el compartimento supramesocólico- y con tumores localizados que no comprometan vasos principales, ya que estas circunstancias incrementan la complejidad técnica.
“Los resultados son mejores cuando este tipo de patologías se centraliza en hospitales con experiencia acreditada”, señala el Dr. Castellón. En este sentido, el Rey Juan Carlos dispone actualmente de tres plataformas robóticas Da Vinci en funcionamiento, una de ellas de última generación -el Da Vinci 5, último modelo de este robot-, lo que refleja su apuesta por la innovación y la incorporación de nuevos procedimientos con beneficio directo para los pacientes.
Tras esta primera intervención, el Hospital Universitario Rey Juan Carlos ya ha realizado un segundo procedimiento pancreático robótico que ha requerido un ingreso hospitalario menor, de cinco días, también con buena evolución inicial, lo que refuerza su trayectoria en cirugía hepatobiliopancreática avanzada, ahora también robótica, dentro de la Comunidad de Madrid.
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