La Sección 23 de la Audiencia Provincial de Madrid ha acordado por unanimidad que Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, continúe el procedimiento ante un tribunal del jurado por los presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación. La resolución revisa los recursos presentados contra las decisiones del juez Juan Carlos Peinado y confirma parcialmente el criterio del instructor, aunque reduce el alcance de las acusaciones iniciales.
El auto incorpora además una reflexión del Tribunal Supremo contenida en la sentencia del caso Koldo sobre el impacto institucional de la corrupción. En ella se afirma que “una sociedad que percibe que quienes ocupan posiciones de poder actúan guiadas por intereses privados o ajenos al servicio público para obtener un beneficio experimenta una pérdida de legitimidad institucional que compromete la estabilidad del propio sistema”. La inclusión de este razonamiento subraya la relevancia que los magistrados conceden a la preservación de la confianza ciudadana en las instituciones.
De los cuatro delitos inicialmente atribuidos a Gómez, la Audiencia mantiene únicamente dos. El presunto delito de apropiación indebida relacionado con el software desarrollado en la cátedra universitaria es reconducido, por razones técnicas, al de malversación. En ese mismo delito se engloba también la utilización de su asesora en La Moncloa para actividades de carácter privado, al considerar el tribunal que ambos hechos deben analizarse bajo la misma tipificación penal. Por el contrario, los magistrados descartan que existan indicios racionales suficientes para sostener la acusación por corrupción en los negocios, que queda fuera de la causa.
La resolución también deja sin efecto las medidas cautelares que el juez Peinado había impuesto a Begoña Gómez, entre ellas la prohibición de abandonar España, la retirada del pasaporte y la obligación de comparecer periódicamente ante el juzgado, al no apreciar la Audiencia riesgo de fuga.
De este modo, Pedro Sánchez podría, en principio, asistir el próximo domingo junto a Begoña Gómez al palco del MetLife Stadium de Nueva Jersey, aunque diversas informaciones apuntan a que el presidente finalmente no tiene previsto realizar ese desplazamiento que le permitiría continuar la interesantísima conversación de Ankara intercambiando opiniones técnicas futbolísticas con Donald Trump.










