…La decisión de Julito de colaborar con la Justicia ha lanzado al fango al expresidente Zapatero. El desde hoy para los medios señor Martínez, ha alimentado un relato en el que la lealtad personal y las consecuencias judiciales vuelven a entrelazarse. Si finalmente se confirman las informaciones conocidas, el que hasta ahora había sido presentado como compañero de correrías y de carreras de José Luis Rodríguez Zapatero pasaría a convertirse en el chivato que resulta elemento clave para esclarecer las irregularidades necesarias en el a todas luces corrupto rescate de Plus Ultra…
En la delincuencia común, como en cualquier otro ámbito de la vida, resulta fundamental la relación de confianza. Por tanto, las traiciones causan un impacto aún mayor que en la vida ordinaria, pues implican las consecuencias legales. El ‘chivato’ señor Martínez ha roto el pacto de confianza. No sabemos si Zapatero introducirá la cabeza de un caballo en la cama de quien desde hoy dejará de ser un delincuente comisionista, trolero y desleal, a ser un servidor de la justicia indigno de ser merecedor de cualquier tipo de condena que no sea la de rastrillar los parques de Madrid.
La traición del sapo, por fuerza ha tenido que provocar un impacto psicológico tremendo en la cabezota del presidente más moral de la historia de España, porque el dolor de la traición no nace en la acción en sí, sino en el hecho de que tiene que provenir de alguien en quien habías depositado tu vulnerabilidad.
Luego nos queda el impacto emocional de esa deslealtad que necesariamente pasa por tener que dar espacio al duelo, por permitirse sentir el dolor, el enfado y la tristeza, y tener la inteligencia para no tratar de forzar una decisión inmediata sobre el futuro de tu reacción.
Debe sentir Zapatero una enorme sensación de vacío al cuestionar los recuerdos de compañerismo que provocaron en él el hecho de sentir el aliento de Julito en su nuca mientras compartían sus actividades atléticas. A todo esto, tampoco debe ser menor la intranquilidad del expresidente ante la orden del juez Calama de investigar a fondo a las hijas de quien ordenó fraccionar para camuflar los pagos de la comisión del 20% del rescate de Plus Ultra y que, incluso antes de llegar al Consejo de Ministros para su aprobación, pasaban por sus manos los informes favorables que posibilitaron la corrupción.
¡No hay pan para tanto Zapatero!
José Antonio RULFO
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