Una mala contratación en el área de Comunicación puede generar pérdidas económicas y de reputación mucho antes de que se rescinda el contrato. Este riesgo se agrava en un contexto donde el coste por seleccionar perfiles ejecutivos ha aumentado un 113% desde 2017, según el 2025 Recruiting Executives Benchmarking de la Society for Human Resource Management (SHRM). Un repunte incrementa la importancia de evaluar correctamente a los profesionales antes de su contratación.
En los profesionales de la comunicación, las consecuencias de un error en la selección suelen manifestarse mucho antes de que la empresa detecte que la incorporación no ha sido acertada. Una estrategia fallida, una oportunidad informativa perdida, el deterioro de la relación con un medio o una respuesta deficiente ante situaciones de presión se traducen en consecuencias económicas y reputacionales difíciles de identificar y cuantificar de forma inmediata. Las decisiones de estos profesionales inciden directamente en la reputación corporativa, la relación con los medios y la respuesta de la empresa ante situaciones sensibles.
En este contexto, Francisco Trejo, CEO de En Ke Medio Broadcasting (EKMB), considera que “la evaluación técnica antes de la contratación constituye una herramienta de prevención empresarial y reputacional”. A su juicio, “el verdadero coste de una mala contratación en Comunicación se manifiesta mucho antes de que se rescinda el contrato”.
La evaluación práctica entra en el proceso de selección
Evaluar la capacidad de un profesional antes de su incorporación implica incorporar al proceso de selección situaciones relacionadas con las funciones que desempeñará. EKMB ha desarrollado un proceso de evaluación técnica adaptado a las necesidades y responsabilidades propias del puesto.
Este proceso combina el análisis de la trayectoria profesional del candidato con una evaluación técnica que incorpora ejercicios y simulaciones diseñados para evaluar su respuesta ante situaciones profesionales concretas. Se plantean diferentes escenarios, desde la gestión de una crisis informativa o la respuesta ante una petición urgente de un medio, hasta el tratamiento de información confidencial o la preparación de mensajes para un directivo. El objetivo es evaluar cómo el candidato analiza una situación, identifica prioridades, organiza las tareas y toma decisiones bajo presión. “La entrevista tradicional muestra la trayectoria y experiencia del candidato, pero la evaluación práctica revela cómo aplica ese conocimiento cuando se enfrenta a un escenario real”, señala Trejo.
La preparación también se evalúa
La capacidad de respuesta de un profesional no puede acreditarse únicamente a través de su trayectoria. En determinadas posiciones, los profesionales de la Comunicación deben estar preparados para afrontar situaciones complejas propias del entorno empresarial, por lo que las empresas han de valorar estas competencias antes de su contratación
El 2025 B2B Brand And Communications Survey de Forrester refleja, en el ámbito de la comunicación de crisis, la distancia que puede existir entre planificación y práctica: el 77% de las grandes empresas B2B dispone de un plan documentado de comunicación de crisis, pero solo el 39% realiza anualmente simulacros o ejercicios para ponerlo a prueba. El dato pone de manifiesto que disponer de procedimiento no equivale necesariamente a haber comprobado la capacidad de las personas encargadas de aplicarlo. Esta misma lógica puede trasladarse a la selección: cuando un puesto exige criterio, capacidad de respuesta o toma de decisiones, estas competencias debieran evaluarse antes de la incorporación.“Cuanto más especializada y estratégica sea una posición, más crucial resulta evaluar al candidato sobre las capacidades que realmente tendrá que aplicar”, señala Francisco Trejo.
La selección de los perfiles especializados de Comunicación requiere también un conocimiento específico de la profesión. La evaluación técnica incorpora al proceso una valoración de las competencias vinculadas al puesto y de cómo el candidato las aplica en situaciones laborales concretas, junto al análisis de su trayectoria. Para las empresas, contar con esta información ofrece una visión más completa del aspirante antes de tomar la decisión definitiva y permite contrastar la adecuación del perfil a sus necesidades reales. Este es el enfoque que EKMB ha incorporado a sus procesos de selección de profesionales de la Comunicación: una prueba técnica adaptada a las funciones que desarrollará el candidato.
En nuestro sector, la experiencia, el conocimiento o la trayectoria profesional son el punto de partida, pero no bastan para determinar si un profesional está preparado para asumir las responsabilidades asociadas a un puesto estratégico.
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