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Barcelona, 14 de septiembre de 2026 – El pasado viernes 11 de septiembre, la influencer y empresaria Aida Domenech, más conocida como Dulceida, volvió a pasar por el altar. Para esta ocasión tan especial, la referente de estilo eligió Pronovias para la creación de dos diseños exclusivos, concebidos especialmente para ella y elaborados íntegramente de forma artesanal en el atelier de la firma.
Dos vestidos, dos momentos y dos interpretaciones de una misma novia. La sofisticación y delicadeza del primer look dieron paso a una propuesta más atrevida, en un juego de siluetas, texturas y volúmenes que acompañaron a Aida a lo largo de los diferentes momentos de la celebración.
Una silueta donde la delicadeza del bordado cobró protagonismo

Para la ceremonia, Dulceida eligió un vestido de corte sirena semitransparente con escote halter y cuello alto, construido sobre una delicada base de encaje rebrodé, fino y elegante, en el que un hilo perfilaba cada dibujo y se entrelazaba con delicados destellos de lentejuela.
El cuerpo se convirtió en una auténtica expresión de artesanía gracias a un bordado inspirado en la flor de la camelia, trabajado con cristales de bohemia y tupies, aportando relieve, textura y luminosidad. El dibujo floral dejaba entrever un corsé de tul, creando un delicado juego de transparencias que realzaba el busto y aportaba profundidad a su silueta.
La propuesta se completó con una falda larga de volantes de tul plisado, fruncidos y superpuestos en cascada, que envolvía el vestido aportando volumen y movimiento.
El resultado es una pieza con aproximadamente 45 horas de dedicación artesanal.
La feminidad en una nueva silueta
Para el segundo momento de la celebración, Dulceida apostó por una versión más corta y contemporánea, sin renunciar a la sensualidad que define ambos diseños. Un vestido semitransparente de encaje bordado con pedrería, de manga larga y con corsé interior, que abrazaba su silueta y dejaba todo el protagonismo al trabajo artesanal.
El escote en V, enmarcado por un acabado de ondas, continuaba en una falda corta que recuperaba este motivo. En la espalda, el diseño adquiría especial protagonismo a través de una cola de encaje fruncida que nacía en el centro del bajo, prolongando la silueta y aportando un elemento inesperado a la creación.


El look se completó con un choker con placement de encaje, creado especialmente para la ocasión y concebido como una prolongación del propio vestido.
Una segunda creación en la que el encaje y la pedrería adquirieron una nueva dimensión, trabajados durante más de 60 horas para conseguir una pieza única, delicada y llena de personalidad.
El savoir-faire de Pronovias, convertido en piezas únicas
Dos creaciones que ponen de manifiesto la capacidad del atelier de Pronovias para transformar una idea en una pieza única y personal. Más de 100 horas de trabajo artesanal han dado forma a dos diseños concebidos para acompañar a Dulceida en uno de los momentos más especiales de su vida, interpretando su personalidad.
El encaje, los bordados y los cristales se convierten así en el lenguaje de dos piezas en las que cada detalle ha sido pensado, trabajado y realizado especialmente para ella. Una muestra del savoir-faire de Pronovias y de su apuesta por una artesanía que encuentra en la personalización su máxima expresión.







