
Madrid, 11 de septiembre de 2026. – Motores, velocidad, adrenalina y miles de aficionados llegados de dentro y fuera de España. Madrid se prepara para convertirse durante unos días en el epicentro mundial del automovilismo con motivo de la llegada de la Fórmula 1.

Pero la experiencia no termina en el circuito.
Para muchos de los visitantes que aterrizarán estos días en la capital, el Gran Premio será también la excusa perfecta para descubrir Madrid, recorrer sus calles y buscar planes diferentes con los que completar uno de los fines de semana más esperados del año.
Y si hay algo que la Fórmula 1 exige como pocas disciplinas son reflejos, percepción, concentración y capacidad para interpretar en décimas de segundo todo lo que ocurre a nuestro alrededor.
Precisamente ahí empieza el juego de Museum of Senses.
¿QUÉ TAL FUNCIONAN TUS REFLEJOS FUERA DEL CIRCUITO?
A escasos metros de la Puerta del Sol, Museum of Senses invita a cambiar durante unas horas los monoplazas por más de 30 instalaciones inmersivas distribuidas en tres plantas, diseñadas para desafiar la forma en la que percibimos aquello que nos rodea.
Laberintos de espejos, ilusiones ópticas, desafíos visuales, pruebas de equilibrio y experiencias interactivas convierten la visita en un recorrido en el que nada es exactamente lo que parece.
Porque aquí no basta con mirar. Hay que tocar, moverse, experimentar, jugar y, sobre todo, estar preparado para que el cerebro te engañe.
Una propuesta especialmente pensada para disfrutar en grupo y que se convierte en una alternativa diferente para quienes busquen qué hacer en Madrid durante el fin de semana de la Fórmula 1, ya sea antes de poner rumbo al circuito o para completar su estancia en la ciudad.



DE LA VELOCIDAD EN PISTA A LOS SENTIDOS EN ALERTA
Durante unos días, Madrid hablará de tiempos, velocidad y precisión.
Museum of Senses propone añadir una pregunta más: ¿Hasta qué punto puedes fiarte de tus propios sentidos?
Una habitación puede hacerte perder el equilibrio. Una imagen puede engañar completamente a tu cerebro. Una perspectiva puede cambiar dependiendo únicamente del lugar desde el que la observes.
Porque no hace falta ponerse al volante de un Fórmula 1 para poner los sentidos al límite.
Y en un fin de semana en el que Madrid se prepara para vivir a toda velocidad, quizá el plan más inesperado sea precisamente descubrir hasta dónde puede llevarte tu propia percepción.





