El ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, se mostró partidario del debate abierto la CNMV para controlar las relaciones entre medios de comunicación y sociedades cotizadas. Conthe ha enviado cartas a las sociedades en la que muestra su intención de realizar un control férreo y previo de los flujos de información en las reuniones entre las empresas y los analistas y periodistas. Las medidas que han sido rechazadas la profesión al completo, recuerdan tiempos del Franquismo y la más añeja censura totalitaria.
Cuando los periodistas económicos no salían de su asombro al comprobar las intenciones de la CNMV de controlar el flujo de información de las sociedades cotizadas, el Ministro de Economía y vicepresidente de Gobierno Pedro Solbes, ha respaldado la medida del presidente del organismo regulador Manuel Conthe. Para Solbes, estas medidas no deben atemorizar al sector, ya que a su juicio existen en países como EEUU, “un país de referencia”, ha señalado.
La CNMV envió una carta a las sociedades cotizadas y a la Asociación de Directivos de Comunicación (Dircom) en la que muestra su intención de realizar un control férreo y previo de los flujos de información en las reuniones entre las empresas y los analistas y periodistas. Según ha declarado Solbes en el Congreso, el debate se ha planteado con “posiciones excesivamente tajantes”. El vicepresidente recalcó que la CNMV no tiene aún nada “predecidido” a este respecto y defendió que la propuesta “es un debate que puede tener sentido” si lo que se pretende es discutir sobre “cómo mejoramos la gobernanza económica a todos los niveles”.
La medida, tal como la ha planteado la CNMV, es claramente un intento de controlar lla información que se entrega a los medios de comunicación y vulnera además el principio básico de la transparencia informativa. Como han coincidido en el sector, estamos ante una grave vulneración a la libertad de prensa y un control nunca antes establecida hacia los medios especializados. Del mismo modo, si se analizan las propuestas con mayor profundidad, es fácil prever el alto nivel de burocratización en el que entrarán las informaciones, que deberán siempre pasar el filtro de la CNMV.
Con esto no sólo se retrasará considerablemente la velocidad de la producción periodística, sino que además se perjudicará seriamente a Intet como medio que en los últos años se ha convertido en una fuente inagotable de exclusivas periodísticas y de noticias “al minuto”. Con la CNMV de medio, será muy difícil mantener esta dinámica, que lo único que hace es beneficiar un lado a los lectores con información en tiempo real, y otro a los periodistas, estableciendo una sana competencia.