Intervida pone en marcha la campaña ‘Dales Voz’ para dar voz a los miles de niños que sufren explotación sexual y que están obligados a callar. La ONG pretende movilizar a la sociedad y empujar a las instituciones públicas y al sector empresarial a actuar contra los factores que perpetúan esta forma de esclavitud.
Para conseguirlo, Fundación Intervida ha creado un emblema en forma de chapa, que quiere estar presente en todos los lugares y ser llevada el máxo número de personas, convirtiéndose así en un manifiesto colectivo.
Para obtener esta chapa o unirse a la campaña basta con entrar en la página de Fundación Intervida, www.dalesvoz.org. Además, la campaña ha puesto en marcha un sistema el cual, con el envío de un SMS con la palabra VOZ al 7374, los usuarios reciben el logo de la campaña en la pantalla de su móvil.
Juan Manuel Costa, director de
En la presentación de la campaña recalcaron que en esta lucha es esencial el papel de los líderes de opinión, medios de comunicación y la industria turística en todas sus facetas. Esta últa ha jugado un papel fundamental en la lucha contra la explotación sexual comercial de la infancia, con la creación de grupos de trabajo específicos, la plementación de códigos de conducta y la difusión de vídeos como parte de amplias campañas educativas, partidas en las escuelas de Turismo, en las empresas y en medios de transte.
Hasta la fecha, 32 países, entre ellos España, han adoptado legislaciones extraterritoriales para combatir los delitos contra la infancia. Las penas de prisión agresiones sexuales contra niños oscilan entre los 10 y los 40 años, dependiendo de cada nación, donde la edad de consentiento para una relación sexual también varía y va desde los 12 años de Filipinas hasta los 18 años de algunos estados australianos.
Sin embargo, no es fácil actuar contra quienes cometen estos delitos, muchas veces que los niños no se atreven a denunciarlos y otras veces la corrupción de las autoridades locales. Además, es prescindible reforzar los acuerdos entre países y las actuaciones de la comunidad internacional para estrechar el cerco de los explotadores.










