Desde que Carlos Herrera anunciase su intención de abandonar de forma paulatina los micrófonos radiofónicos, COPE empezó su “plan renove” a funcionar. El objetivo no era otro que buscar un sustituto que acompañase en forma de transición a Carlos Herrera hasta que este decida despedirse definitivamente de sus oyentes.
Lo encontraron en Jorge Bustos y en el hijo de Herrera, Alberto. No obstante, ambos suspendieron el primer examen. Los oyentes de COPE decidieron dejar de escuchar el matinal y la emisora de los obispos se resintió. La versión oficial que siempre daban desde los despachos era que había que darle tiempo y que seguían apostando por el subdirector de El Mundo.
Una apuesta que en el último EGM ha dado sus frutos con máximos históricos para la emisora, logrando por primera vez superar los cuatro millones de oyentes y para Herrera en COPE, que se ha disparado también a máximos al rozar los 3,1 millones de fieles diarios.
Menos Herrera y más oyentes
La desaparición programada de Herrera ha dejado de ser un problema en COPE y, a juzgar por los resultados, también para los oyentes. De momento, han acogido el estilo de Bustos, que, aunque sigue compartiendo protagonismo con su mentor, cada vez cuenta con más presencia en solitario al frente del matinal de COPE.
Incluso, el propio Carlos Herrera, se ha atrevido a bromear ante el micro de COPE de su suerte: “Cuanto menos trabajo, más sube el programa”, reconocía tras dar a conocer los resultados que el EGM ha dejado en Herrera en COPE. Y es que el último examen de la radio ha disipado las dudas que podría haber sobre este nuevo tándem.
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