En la Tierra a martes, septiembre 1, 2026

EL SEXTO SENTIDO

Publicidad

Felipe, Mohamed, Fernando… y el teléfono escacharrado del Reino

Cuando Felipe llama a Mohamed, le contesta Fernando. Cuando llama a Fernando, Fernando se marcha al Prado. Cuando Mohamed llama, en cambio, parece que encuentra cobertura hasta en el último despacho de Madrid.

Pedro VI el Grande, el Mejor, el Viva, el Yuhuuuuu… contempla entretanto el mapa desde Moncloa, mientras Marruecos ha descubierto uno de los grandes secretos de la política exterior contemporánea: para conquistar espacio ya no hacen falta cañones. Basta con conocer perfectamente los miedos, las debilidades y las necesidades del vecino.

Mohamed VI nos moja la oreja y nosotros preguntamos si quiere también una toalla

España coopera, financia, negocia, comercia, contemporiza y vuelve a negociar con Marruecos porque necesita que Rabat controle su frontera. Marruecos lo sabe. España sabe que Marruecos lo sabe. Y Mohamed sabe que sabemos que lo sabe. Por eso nos manda tomates regados con pis o sus productos de ‘primera calidad’… Ese es el sexto sentido

El problema empieza cuando una relación entre Estados deja de parecer cooperación y comienza a parecer dependencia. Cuando cada crisis migratoria se convierte en una palanca diplomática. Cuando Ceuta y Melilla regresan periódicamente al discurso marroquí. Cuando la frontera deja de ser solamente una frontera y se convierte en un interruptor. Entonces conviene dejar de discutir exclusivamente sobre inmigración. Porque quizá el verdadero debate sea otro. Soberanía.

Si decenas de miles de personas pueden aparecer en una frontera europea en cuestión de horas porque al otro lado alguien deja de impedirlo, ya no estamos únicamente ante un fenómeno migratorio. Estamos ante una demostración de poder. Y las demostraciones de poder tienen destinatario. Nosotros, ESPAÑA…

Mientras tanto, Felipe habla con Mohamed, Mohamed habla con quien considere oportuno, Fernando busca explicaciones y Pedro VI el Grande continúa descubriendo nuevas maneras de explicar que todo está bajo control precisamente cuando nadie consigue averiguar quién controla a quién. Y ahí está el problema. No necesitamos odiar a quien cruza la frontera. Necesitamos preguntarnos quién puede abrirla, quién puede cerrarla y qué obtiene cada vez que mueve el picaporte.

Porque quizá la ocupación más peligrosa no sea la de quienes llegan. Quizá sea la de quienes consiguen ocupar las decisiones del que está al otro lado.

Creo que en el fondo se la suda a todos, todo es un juego en una mesa, en la que no saco las fotos si me das Ceuta, Melilla, Las Canarias, Córdoba, El Califato y una de calamares… ¿Le invitarán?… Eso es la política de altura… ¡Qué asco!

¡VIVA CEUTA, VIVA MELILLA, VIVA ESPAÑA!

pedro de aparicio y pérez de Lucentis…

Publicidad

Noticias relacionadas

Relacionados Posts

Premiados de la XX edición de 'Los mejores de PR'

Noticias recientes

Publicidad

SUSCRÍBETE

Suscríbete a nuestro boletín y no te pierdas las noticias más relevantes y exclusivas.